Inseguridad

Chapadmalal: vecinos cortan la Ruta 11 solicitando más policías en la zona

La ausencia de presencia policial constante, garitas vacías a lo largo de la ruta 11 y la falta de patrullajes han llevado a los vecinos a sentirse desprotegidos

Vecinos autoconvocados de los barrios del sur de Mar del Plata bloquearon la ruta 11 esta tarde en reclamo de mayor seguridad y presencia policial debido al incremento de robos y violencia en los barrios de Chapadmalal.

Los residentes demandan un aumento en la presencia policial y la provisión de herramientas necesarias para llevar a cabo patrullajes efectivos. Argumentan que la extensión de los barrios y el auge turístico de los últimos años no están acordes con los recursos disponibles para las fuerzas de seguridad. 

Según estudios locales, hay apenas un vehículo policial para cubrir 74 kilómetros cuadrados en la zona.

Chapadmalal, conocida como "Chapa", ha experimentado un notable crecimiento inmobiliario y turístico, atraído por las playas del sur, ideales para surfistas y por su vida nocturna con atardeceres y restaurantes exclusivos. 

Sin embargo, este atractivo también ha llamado la atención de los delincuentes, quienes ven oportunidades en una localidad con turistas adinerados y residentes vulnerables. 

La ausencia de presencia policial constante, garitas vacías a lo largo de la ruta 11 y la falta de patrullajes han llevado a los vecinos a sentirse desprotegidos. Los incidentes de inseguridad y violencia se repiten semanalmente, lo que ha motivado a los residentes a organizarse y manifestarse para proteger a sus comunidades.

Un relevamiento realizado por los propios habitantes reveló más de 50 incidentes en los últimos dos meses. 

La protesta tuvo lugar cerca del camping municipal Arroyo Lobería, ubicado en el kilómetro 24,5 de la ruta provincial 11. La convocatoria surgió a raíz de una serie de hechos delictivos durante la temporada estival, incluyendo robos en la playa y en residencias.

La preocupación vecinal se centra en la perspectiva del invierno, cuando la afluencia turística disminuye. Los residentes expresan su inquietud por la necesidad de una presencia policial constante, no solo como respuesta a las protestas temporales, sino como una medida permanente para garantizar la seguridad en la región.

La indignación y la impotencia ante la falta de respuesta inmediata de la policía a las llamadas de emergencia llevaron a los propios vecinos, hartos de los robos, a buscar a los agresores después de un violento robo en el barrio Santa Isabel. 

Los delincuentes ingresaron a dos viviendas, ataron y agredieron a una mujer y su hijo, y saquearon una casa vecina. Los vecinos, armados con palos y escopetas, persiguieron a los ladrones, quienes fueron arrojando objetos mientras escapaban por campos cercanos.

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