La historia de dos mochileras que partieron a Comodoro y fueron asesinadas

Elicabe acusado de asesinato, entre las actitudes de los días posteriores al crimen “al regresar a su casa , le acaricia la panza a su mujer embarazada de 8 meses”.

El 18 de febrero de 1998 Irina Montoya y María Dolores Sanchez aparecieron asesinadas en un camino de Guaminí, a 60 kilómetros de Bahía Blanca. El hecho tomó repercusión nacional. Las amigas De Chañar Ladeado , Santa Fe, decidieron ir hacia Comodoro Rivadavia y nunca pudieron llegar.

En el programa de la Cámara del Crimen señalan que de Santa Fe cruzan en el mes de febrero de 1998 llegan hasta una estación de Servicio.

Ricardo Canaleti dijo que el sobrino del dueño de EG3, Elicabe de apellido “terminó comprándose un arma y custodiando camiones (pleo auge de la piratería del asfalto), a eso se dedicaba y así formó parte de esta historia como “custodio”.

Es así que las mujeres en la estación de Servicio se alojaron mientras llovía para seguir hasta Bahía Blanca y llega el camión custodiado por Eduardo Fermin Elicabe. Allí había un mozo que señaló que las jóvenes comieron un sandwich. El mismo camionero Acuña le habría dicho que él se desviaba hacia La Pampa pero le pidió que le comentaran al custodio ya que su lugar de residencia era Bahía Blanca.

“Subir al auto de Elicabe fue lo pultimo que hicieron. Él las agrede a las dos, sale de la ruta y toman un camino rural. Las chicas tenían lesiones de bala, de armas de fuego y sexuales. A una de ellas la viola pero a las dos las asesina a tiros. El hombre se lleva las mochilas y pertenencias.” agregan los periodistas de la Cámara del Crimen.

Fue tan sorprendente la actitud de Elicabe que “el asesino al regresar a su casa , le acaricia la panza a su mujer embarazada de 8 meses”.

Pasaron alrededor de tres días , Acuña avisa lo sucedido la policía, detienen a Elicabe y ese mismo día la mujer dio a luz.

Finalmente las amigas de la infancia que tenían la ilusión de llegar hasta Comodoro Rivadavia nunca pudieron concretar su sueño.

El camionero Acuña terminó quitándose la vida al año del asesinato, el testigo (mozo) de apellido Lemos desapareció y no se presentó a declarar. En tanto el asesino fue torturado por la policía.

“Pese a la condena, el asesino de Irina Montoya y Dolores Sanchez fue beneficiado con el 2 x 1 y en el 2011 quedó en libertad. Según el diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca se dedicó a ser marinero y alterna su vida entre Comodoro Rivadavia y Ushuaia” publicó Firmat 24.