Comodoro: la nafta subió casi 50% en un año pese a que el barril de petróleo bajó un 15%.
Mientras el precio internacional del petróleo retrocedió, en los surtidores de Comodoro Rivadavia el combustible volvió a dispararse. La comparación entre enero de 2025 y enero de 2026 muestra subas de hasta 47,6% en la nafta Súper y más de 32% en Infinia Diesel.
Si ampliamos la mirada a los últimos dos años, cuando el gobierno era otro, el salto es todavía más violento: desde noviembre de 2023 a hoy, la Súper pasó de $290 a $1.404 por litro. Estamos hablando de un aumento del 384,1%, una cifra que destruye cualquier comparación con la evolución de los salarios. El cambio de gobierno empujó la brecha a favor de las empresas y en contra de los trabajadores de este país.
La paradoja del año: surtidor para arriba, barril para abajo
Los valores relevados en las estaciones de servicio de la ciudad marcan una desconexión total entre lo que pasa en el mundo y lo que paga el comodorense en el surtidor:
- Nafta Súper: pasó de $951 a $1.404 (+47,6%).
- Infinia Diesel: subió de $1.452 a $1.920 (+32,2%).
- Barril Brent: cayó de U$S 77 a U$S 65 (-15,5%).
¿Cómo se explica que en la capital nacional del petróleo el litro aumente casi un 50% cuando el insumo básico bajó un 15% a nivel global? La respuesta no está en el mercado internacional, sino en las decisiones de política que nos gobierna.
La foto de largo plazo es la que más duele. En noviembre de 2023, la nafta Súper cotizaba a $290. Hoy, según los precios vigentes, llenar el tanque cuesta casi cinco veces más.
En ese mismo período, el Salario Mínimo, Vital y Móvil pasó de $146.000 a $341.000. El cálculo es simple y demoledor: el combustible aumentó un 384%, mientras que el ingreso mínimo apenas subió un 133%. La nafta creció casi tres veces más que el piso salarial.
Para el trabajador de Comodoro, esto se traduce en una pérdida brutal de autonomía:
En 2023, con un sueldo mínimo podías comprar 503 litros de nafta.
Hoy, ese mismo sueldo apenas alcanza para 242 litros.
En una ciudad donde las distancias y el clima hacen que el auto sea una necesidad y no un lujo, estos números exponen un "sinceramiento" que parece ir en una sola dirección. El poder de compra para cargar combustible se redujo a menos de la mitad en apenas dos años.
Mientras el discurso de Milei habla de baja de la inflación, los datos muestran que el surtidor sube a una velocidad que el salario no puede seguir. En Comodoro producimos el petróleo, pero pagarlo se vuelve cada día más difícil. Como dice y repite nuestro presidente en cuanta ocasión le es posible: "viva la libertad, carajo".







