"El aumento del colectivo nos deja sin trabajo": crece la preocupación entre empleadas domésticas
Eliana Muñoz advirtió que el incremento del boleto hacia Rada Tilly agrava la situación laboral de muchas trabajadoras. Denunció despidos, falta de registración y un fuerte deterioro económico en las familias del sector.
La referente de trabajadoras de casas particulares, Eliana Muñoz, expresó su preocupación por la difícil situación que atraviesan las empleadas domésticas de Comodoro Rivadavia y cuestionó el impacto que tuvo el reciente aumento del boleto de colectivo hacia Rada Tilly.
En diálogo con ABC Diario, aseguró que la suba del transporte afecta principalmente a quienes trabajan sin registración laboral y deben afrontar diariamente altos costos para trasladarse.
"Esto solo beneficia a las trabajadoras blanqueadas o las que cobran en blanco", sostuvo, al remarcar que quienes están registradas acceden al beneficio del 50% de descuento en el transporte público.
Muñoz insistió en la importancia de la formalización laboral y explicó que el acceso al subsidio del boleto es uno de los pocos beneficios concretos que tienen las trabajadoras registradas.
"Siempre insistimos en el blanqueo por esta razón. Más allá de la obra social o la ART, tienen el beneficio del boleto al 50%", explicó.
Sin embargo, reconoció que gran parte del sector continúa trabajando de manera informal.
"No las blanquean. Muchas son tomadas de manera eventual, las llaman cuando las necesitan y les pagan por día", señaló.
La referente también reveló que cada vez más trabajadoras pierden sus empleos debido al contexto económico y a los costos que implica trasladarse hasta Rada Tilly.
"Cuando aumenta el colectivo siempre bajan una, dos o hasta cinco compañeras. La otra vez me llamaron cinco porque las habían dejado de tomar ya que no les pagaban el boleto", contó.
Según indicó, algunas trabajadoras deben pagar hasta cuatro boletos diarios, lo que termina consumiendo gran parte del salario.
"Hay compañeras que no pueden pagar el boleto del sueldo porque terminan cobrando nada", lamentó.
Muñoz describió además un escenario social complejo y angustiante, con mujeres que atraviesan situaciones económicas extremas.
"Hay compañeras sin luz, sin gas. Algunas me llamaron para vender la heladera o el televisor porque necesitaban pagar las cuentas", afirmó.
En muchos casos, explicó, las trabajadoras son sostén de familia y deben afrontar alquileres, gastos escolares y la crianza de sus hijos sin estabilidad laboral.
"Muchas tienen niños a cargo y ya no saben cómo sostenerse. Algunas quisieron volver a vivir con sus padres, pero tampoco hay lugar", relató.
La referente aseguró que desde su grupo de WhatsApp ya contabilizan alrededor de 100 trabajadoras que quedaron desempleadas desde el inicio de la crisis económica.
"Ni siquiera en pandemia vivimos algo así. En ese momento sabíamos que íbamos a volver al mismo trabajo, pero ahora directamente te dicen ‘no te necesito más'", expresó.
Frente a esta realidad, Muñoz contó que junto a organizaciones sindicales impulsaron campañas solidarias para ayudar a las familias más afectadas.
En ese marco, realizaron colectas de guardapolvos, útiles escolares, zapatillas y ropa para niños.
"Pudimos ayudar a más de 25 chicos. Ver cómo abrazaban sus zapatillas o sus cosas nuevas fue muy emocionante", recordó.
Actualmente, ya organizan una nueva colecta para después de las vacaciones de invierno, con el objetivo de continuar acompañando a las trabajadoras que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
"Esperemos poder ayudar otra vez y que no tengamos que seguir viendo más pobreza", concluyó.








