Comodoro

El fútbol como refugio: La conmovedora campaña del Club Stella Maris para que ningún chico juegue descalzo

La institución de Comodoro Rivadavia, que entrena diariamente en canchas de tierra sufriendo un desgaste extremo de su indumentaria, apela a la ayuda comunitaria para recolectar calzado deportivo, canilleras y vendas. Con la colaboración de las familias, el club logró acondicionar su cancha para la competencia del fin de semana.

El Club Social y Deportivo Stella Maris se encuentra impulsando una fuerte cruzada solidaria orientada a equipar a las categorías infantiles y juveniles de la institución. Tras avanzar con la infraestructura del predio a base de bloques, la comisión directiva y los colaboradores se concentran ahora en conseguir calzado, canilleras y vendas para garantizar que las divisiones inferiores puedan continuar con sus entrenamientos y competencias oficiales en la zona sur de la ciudad.

La campaña surge como respuesta directa al severo desgaste que sufren los materiales debido a las condiciones del terreno de juego. Héctor Echaniz, referente de la entidad, explicó el impacto que genera entrenar diariamente sobre superficies áridas: "Lo que se juega en tierra, se entrena en tierra mucho, mucho rato, ellos lo terminan rompiendo. Se gasta mucho. Es distinto al tener las canchas así de tierra, es muy distinto". Esta fricción constante destruye rápidamente las suelas y las costuras, convirtiendo al calzado en un recurso escaso y de altísima rotación.

El sacrificio económico de las familias

La realidad económica de los hogares del sector agrava la situación, obligando a las familias a priorizar los gastos de indumentaria urbana por sobre la deportiva. Con respecto a este sacrificio, Echaniz relató que "a los papás les cuesta, por ejemplo, cuidan sus zapatillistas para ir a la escuela y el resto lo dejan para entrenar acá".

Ante este panorama, el club se convirtió en un receptor de donaciones para amortiguar el impacto en el bolsillo familiar: "Tratar de conseguir cosas para los chicos que hoy les cuesta un montón un par de zapatillas, un par de botines, y por más que sean así usados nos viene bien porque hay chicos que lo terminan de usar acá y siempre le tenemos algo preparado".

Talles necesarios y los primeros aportes

Las necesidades de la colecta son amplias y abarcan talles tanto para los niños de la escuelita como para los adolescentes, quienes también sufren las consecuencias del terreno. Aunque la prioridad inicial es el calzado, los elementos de seguridad son igual de urgentes para los entrenadores.

"Aprovecho para agradecerle a Claudio Morales que nos trajo ahí unos pares de botines nuevos y ahí los vamos a poner para los chicos. Canilleras trajo igual, canilleras nuevas, hasta para los nenitos de la escuela que nos vienen muy bien, y bueno, ya hay que ir enseñándoles que tienen que usarlo", valoró el dirigente.

El fútbol como refugio: La conmovedora campaña del Club Stella Maris para que ningún chico juegue descalzo

Un semillero en pleno crecimiento

Actualmente, el club vive un proceso de reorganización y crecimiento en sus bases tras haber superado una sangría de jugadores a comienzos de la temporada. "Primero habíamos perdido varios jugadores porque se fueron yendo a otros clubes, pero hubo una convocatoria de chicos así de séptima, de octava, y vinieron. Vinieron muchos a ficharse y estamos ahora prácticamente más ordenados", detalló Echaniz, quien precisó que entre las categorías prenovena, novena, octava, séptima y la escuelita hoy "andamos rondando los 120, 150 chicos".

El compromiso de la barriada con el proyecto deportivo quedó demostrado en las últimas horas, con extenuantes jornadas de trabajo para dejar el predio en condiciones reglamentarias. El referente de la institución, quien pasa sus jornadas en el lugar tras haberse jubilado, destacó la labor comunitaria de cara a la fecha del fin de semana: "Estamos todo el día prácticamente. Hoy recién estuvimos tratando de terminar nuestra cancha para poder jugar el domingo, así que recién, recién terminaron algunos papás de ayudarnos".

Cómo colaborar con la institución

Las puertas del Stella Maris permanecen abiertas durante la mañana y el mediodía para todos los vecinos que deseen acercar sus colaboraciones de calzado nuevo o usado en buen estado. Con la esperanza puesta en la respuesta de la comunidad comodorense, Echaniz concluyó con una invitación abierta: "A los vecinos igual, por ahí que le queden grandes a algún hijo, si lo pueden traer, lo van a aprovechar bien los chicos acá en el club". Para coordinar la recepción o solicitar mayor información, la institución mantiene habilitada su vía de contacto directo a través del abonado 2975291926.

Temas de la nota: