No todo es definitivo ni lo que parece, al menos no todo el tiempo
El triunfo de Milei y de La Libertad Avanza del domingo 26 de octubre es tan innegable como relativo. No tanto por lo que realmente ocurrió sino por cómo, en función de las horas y el escrutinio definitivo, terminó pintado el mapa de la Argentina
El escrutinio no modificó los porcentajes, con el impensado triunfo general y en provincia de Buenos Aires de La Libertad Avanza, pero si los márgenes de la victoria de unos sobre otros que, en reglas generales y como sucedió en Chubut por solo 800 votos o en Buenos Aires por solo 29.000, fueron por la mínima.
No estamos diciendo que no vale el gol de penal dudoso en el último segundo de descuento, sino que principalmente tanto el gobierno como el peronismo pero también las otras fuerzas y la sociedad en general deberían/mos leer con mayor profundidad y amplitud el inesperado (insistimos) resultado electoral.
Duró poco
El gobierno, en función del guion que Trump le entregó a Milei, tuvo unas primeras horas de llamativo recato y tranquilidad, con un presidente de traje convocando tanto a aliados como a los gobernadores al diálogo.
Los buenos modos y conductas democráticas duraron poco porque, como ya fue público y notorio, los hermanos Milei volvieron a forrear (hay definiciones más técnicas pero esta es la más acertada) a Mauricio Macri, que se retiró de Olivos con una cara de indisimulable estupor y decepción, que reconozcamos la mayoría celebró. En la promocionada reunión con gobernadores no estuvieron todos, sino que deliberada y antidemocráticamente se excluyó a quienes resisten el ajuste y el modelo cruel de Milei sin dobleces, con Axel Kicillof a la cabeza.
Para colmo de males, luego del "éxito" de la convocatoria al diálogo, Milei (Karina o Javier) desplazaron a Guillermo Francos, quien había logrado la concurrencia, de la Jefatura de Gabinete para ser reemplazado por el inefable Manuel Adorni que, al igual que Diego Santilli, finalmente encabezaron candidaturas testimoniales, esas que tanto denostaban y definían como fraude moral, que parece solo es tal si las llevan adelante otros.
Luego de "portarse bien" unas horas, Milei volvió a las suyas, participando de una jornada de oración con pastores de Iglesias Evangélicas en la Casa Rosada, y encabezar una insólita reunión de gabinete que, de acuerdo a las imágenes oficiales, se pareció más a una pijamada de quinceañeros.
También, volviendo a las suyas, partió una vez más a Estados Unidos, su viaje numero 14 a ese país, para realizar actividades que ni siquiera Adorni pudo informar con precisión ni poner en contexto institucional.
En tu cara, Donald Trump
Ya que viaja a Estados Unidos, sería bueno que Milei tome nota de lo ocurrido en la elección de Nueva York donde, pese a toda la presión y malas artes de su admirado y salvador Donald Trump, se impuso de manera categórica el socialista musulmán Zohran Mamdani.
En esa ciudad, para muchos una de las capitales del mundo occidental y moderno, Mamdani se impuso pese los ataques de Trump y varios billonarios que vieron como los republicanos obtuvieron su peor resultado local desde 2018, gracias a la mayor participación en 30 años. ¿Las principales propuestas del futuro alcalde?: aranceles a los súper ricos, congelar tarifas y medidas sociales y colectivas.
Es curioso y triste ver como Trump pudo imponer su miedo en Argentina y no en su propio país y ciudad.







