Irán denuncia ataques contra universidades en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente
El gobierno de Irán aseguró que al menos 30 instituciones educativas fueron blanco de agresiones.
El gobierno de Irán denunció en las últimas horas una serie de ataques que habrían afectado a al menos 30 universidades en distintas regiones del país, en medio de una escalada del conflicto en Medio Oriente que mantiene en alerta a la comunidad internacional.
Según informaron medios estatales, las agresiones impactaron en infraestructuras educativas clave, lo que generó preocupación por la seguridad de estudiantes, docentes y personal académico. Las autoridades iraníes calificaron los hechos como una violación al derecho internacional y exigieron una respuesta de organismos multilaterales.
Si bien no se difundieron detalles precisos sobre cada uno de los incidentes, se indicó que varias instituciones sufrieron daños materiales y debieron suspender actividades. En algunos casos, se activaron protocolos de emergencia para resguardar a la comunidad educativa.
"Atacar las infraestructuras es un crimen contra la humanidad. Es inconcebible que, en la era de los derechos humanos y en pleno siglo XXI, se ataquen lugares y personas civiles, y peor aún, infraestructuras científicas y vitales de la humanidad", explicó Hossein Simaei Sarraf, ministro de Ciencia, Investigación y Tecnología del país persa, sobre los ataques de Estados Unidos e Israel.
Tras la denuncia, distintos actores internacionales comenzaron a expresar su preocupación por la situación. Organismos vinculados a la educación y los derechos humanos recordaron que las universidades están protegidas por normativas internacionales que buscan garantizar su funcionamiento incluso en contextos de conflicto.
Más allá del daño inmediato, los ataques a universidades tienen consecuencias a largo plazo. La interrupción de clases, la pérdida de equipamiento y la afectación de proyectos de investigación pueden retrasar el desarrollo académico y científico.
En los últimos años, la comunidad internacional ha advertido sobre el aumento de riesgos para instituciones educativas en zonas de conflicto, lo que llevó a reforzar iniciativas globales para su protección.







