Trump fijó cuatro objetivos contra Irán y anticipó una posible escalada
El presidente de Estados Unidos brindó precisiones sobre la operación "Furia Épica" y advirtió que podría extenderse más de cinco semanas. "La gran ola llegará pronto", afirmó.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expuso este lunes los cuatro objetivos centrales de la ofensiva militar que impulsa junto a Israel contra Irán, en el marco de la operación denominada "Furia Épica". Además, no descartó el eventual envío de fuerzas terrestres.
En una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el mandatario justificó el ataque lanzado el sábado y aseguró que había aprovechado la "última y mejor oportunidad" para avanzar. También advirtió que la campaña podría extenderse más de lo previsto inicialmente.
"Sea cual sea el tiempo, está bien, lo que sea necesario, siempre lo haremos y lo hemos hecho desde el principio; proyectábamos entre cuatro y cinco semanas, pero tenemos capacidad para ir mucho más allá de eso", sostuvo.
Los cuatro objetivos
Trump enumeró las metas principales de la operación. "Primero, estamos destruyendo las capacidades de misiles balísticos de Irán", afirmó.
Como segundo objetivo, señaló que buscan neutralizar el poder naval iraní. "Segundo, estamos aniquilando su Armada", expresó.
El tercer punto apunta a frenar el desarrollo nuclear de Teherán. "Estamos asegurándonos de que el principal patrocinador mundial del terrorismo nunca pueda tener un arma nuclear", indicó.
Por último, el presidente estadounidense mencionó la intención de limitar la influencia regional iraní. "Estamos garantizando que el régimen iraní no pueda seguir armando, financiando y dirigiendo ejércitos terroristas fuera de sus fronteras", concluyó, en referencia a organizaciones aliadas de Teherán en Medio Oriente como Hezbollah y Hamas.
Posible escalada
En diálogo con CNN, Trump anticipó una intensificación de los bombardeos. "Ni siquiera empezamos a atacarlos con fuerza. La gran ola ni siquiera ha llegado. La gran ola llegará pronto", advirtió.
Asimismo, no descartó el eventual despliegue de tropas en territorio iraní y señaló que la conducción política del país atraviesa un momento incierto tras la muerte de decenas de funcionarios de la República Islámica, entre ellos el líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei.
El conflicto suma así un nuevo capítulo con advertencias de escalada y una operación militar que podría prolongarse más allá de las cinco semanas inicialmente previstas.







