Perú

Un autobús cayó al abismo en la Panamericana Sur: 37 muertes y un chofer ebrio detenido

La colisión entre un bus de la empresa Llamosas y una camioneta desató la tragedia en Camaná. Familiares exigen justicia tras revelarse que el conductor del vehículo menor dio positivo a la prueba de alcohol

Una devastadora tragedia enluta a la región de Arequipa tras el accidente de un bus interprovincial que, luego de colisionar con una camioneta, cayó a un abismo de 200 metros cerca de las orillas del río Ocoña, en el kilómetro 780 de la Panamericana Sur. El saldo preliminar es de 37 víctimas mortales, entre ellas padres, madres y una mujer embarazada de ocho meses.

El bus, con placa BCG-962 de la empresa Llamosas, cubría la ruta entre Chala y Arequipa. El suceso ocurrió cerca de la 1:00 a.m. de este jueves. Testigos en la zona indicaron que la camioneta habría invadido el carril, provocando el despiste fatal del ómnibus.

Conmoción por la irresponsabilidad vial

La indignación de los deudos se disparó al conocerse que el conductor de la camioneta, identificado como Hennry Branddy Rey Apaclla Ñaupari (35), dio positivo a la prueba cualitativa de alcohol. Apaclla Ñaupari, quien vestía indumentaria de obrero minero y viajaba con un acompañante (también herido), permanece internado en el Hospital de Camaná bajo custodia policial.

El jefe de la Región Policial Arequipa, general PNP Olger Benavides, confirmó que el chofer del bus, Francisco Ruelas Condori, se encuentra entre los fallecidos, y que se espera la prueba cuantitativa para determinar el nivel exacto de alcohol en la sangre del responsable del vehículo menor.

Víctimas con historias truncadas

La magnitud del desastre se mide en las historias rotas. Entre los 37 fallecidos se encuentra Paola Villegas (23), quien viajaba con su pareja para dar a luz en diciembre, perdiendo la vida junto a su hijo nonato. También figura Luis Rojas Toledo (39), un hombre que deja a tres hijos en la orfandad.

Familiares, concentrados a las afueras de la morgue de Camaná, expresaron su profundo dolor e indignación. "Ya nada nos va a devolver a nuestros familiares, pero sí quiero que ese chofer de la camioneta pague en la cárcel", declaró José Álvarez Rivas, quien perdió a su padre y a su hermano en el siniestro. El sentimiento de desamparo y la exigencia de justicia son unánimes.

La labor de rescate fue extremadamente compleja debido a la profundidad del abismo, requiriendo maquinaria pesada para recuperar los cuerpos y trasladarlos a la morgue de Camaná, donde el Ministerio Público trabaja para la plena identificación de todas las víctimas.


Con información de La República

Temas de la nota: