El Senado dio media sanción a la polémica Ley de Glaciares
La iniciativa obtuvo 40 votos a favor y 31 en contra. El oficialismo defendió el carácter federal de la norma y la oposición advirtió sobre un posible debilitamiento de la protección ambiental.
En una de sus últimas sesiones extraordinarias, el Senado aprobó modificaciones a la Ley de Glaciares y el proyecto quedó ahora en manos de la Cámara de Diputados. La votación arrojó 40 adhesiones y 31 rechazos, tanto en general como en particular, con la abstención de la neuquina Julieta Corroza.
El texto generó divisiones en distintas bancadas. Uno de los artículos más discutidos fue el séptimo, que habilita a cada provincia a determinar la autoridad de aplicación -salvo en áreas protegidas por la ley de Parques Nacionales- para identificar, "basándose en elementos técnico-científicos", los glaciares y el ambiente periglacial que cumplan funciones hídricas.
Desde el oficialismo sostuvieron que la reforma busca "armonizar la normativa con la Constitución y la Corte Suprema" y garantizar el dominio originario de las provincias sobre sus recursos. "Todo sigue protegido", afirmó el senador libertario Agustín Coto.
En la misma línea, Bruno Olivera Lucero señaló que la Nación debe fijar "presupuestos mínimos" y que la norma no plantea una dicotomía entre ambiente y desarrollo productivo. "El agua y la minería no son enemigos", expresó.
Por su parte, la exsecretaria de Energía Flavia Royón aseguró que la propuesta "no habla de ninguna flexibilización" y remarcó que "el cuidado ambiental y del agua está por sobre todos los intereses".
Desde la oposición, el pampeano Pablo Bensusán cuestionó que se "fragmenten los criterios de conservación y defensa de glaciares", mientras que el radical Maximiliano Abad advirtió que se debilita el rol del IANIGLA y podría generarse inseguridad jurídica. "Si este proyecto se convierte en ley, va a ser pasible de recursos de inconstitucionalidad", sostuvo.
La mendocina Anabel Fernández Sagasti calificó el debate como "irreversible para el futuro de los argentinos" y alertó que la iniciativa podría generar mayor judicialización.
El cierre estuvo a cargo de Patricia Bullrich, quien defendió la reforma al afirmar que "no es agua o trabajo" y que el país no debe "seguir siendo un país pobre" por contraponer ambiente y economía.
Con media sanción del Senado, el proyecto será ahora debatido en Diputados.







