Buenos Aires

Un icónico restaurante perdió un juicio laboral y asegura que deberá cerrar después de 30 años

El icónico restaurante de Recoleta, que emplea a más de 100 personas, enfrenta un embargo por $160 millones en medio de un juicio laboral que su dueño califica de "arbitrario" y con "cálculos absurdos"

El reconocido restaurante porteño Piegari, un emblema de la alta cocina italiana en Recoleta con más de tres décadas de trayectoria, atraviesa su peor crisis. Su propietario, Alberto Chinkies, denunció que el establecimiento se encuentra al borde del cierre definitivo a causa de un juicio laboral que lo obligaría a pagar más de $200 millones a un exmozo.

En declaraciones radiales, Chinkies manifestó su desesperación ante la magnitud de la cifra: "¿De dónde saco esa plata, qué tengo que hacer, tengo que cerrar?". El empresario cuestionó duramente el fallo de primera instancia, asegurando que la jueza ignoró la documentación presentada y condenó a Piegari a pagar "arriba de $200 millones", una suma que, según él, excede lo solicitado por el propio demandante.

"Hace más de 30 años que estoy trabajando, que tengo un restaurante prestigioso, que tenemos más de 100 personas. ¿Por uno que hace trampa en la preparación de pruebas tengo que dejar 100 personas?", se preguntó Chinkies. 

El litigio fue iniciado por un mozo con más de 25 años de antigüedad. Según el dueño de Piegari, el empleado "en la pandemia no quiso trabajar más" y no respondió a los reclamos para retomar sus tareas de delivery cuando el restaurante fue declarado esencial.

"Como no venía y pasaba el tiempo, lo despedimos con causa. Él se declaró despedido y nos hizo juicio con testigos preparados", afirmó Chinkies.

Lo que más indigna al empresario es el cálculo que sustenta la sentencia. Chinkies detalla que el fallo, que considera "totalmente arbitrario", se basó en índices "abusivos" y que los cálculos fueron realizados como si el mozo "ganara $8 millones, es absurdo".

Aunque el fallo de primera instancia está apelado ante la Cámara, la situación financiera del restaurante es crítica. Chinkies reveló que, creyendo que el juicio ya estaba perdido, la jueza de primera instancia ordenó un embargo por $160 millones sobre el establecimiento.

El dueño de Piegari mantiene la esperanza de que la Cámara de Apelaciones revea lo que considera un "fallo arbitrario", lo que le permitiría pagar "una cifra razonable" en lugar de la actual condena que amenaza con la subsistencia de uno de los lugares más tradicionales de Recoleta y el trabajo de su centenar de empleados.


Con información Perfil

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