Mató a su madre y su padre intentó inculparse para salvarlo: fue condenado a prisión perpetua
El padre de Pablo Schoenfisch intentó asumir la autoría del crimen durante el juicio para evitar la condena de su hijo, pero el Tribunal lo halló culpable y dictó la pena máxima.
Un estremecedor caso de violencia familiar tuvo su cierre judicial en Misiones con la condena a prisión perpetua de Pablo Schoenfisch, el joven que asesinó a su madre y baleó a su padre mientras dormían. El fallo fue dictado por el Tribunal Penal de Eldorado, pese al intento del padre de inculparse para salvar a su hijo de la cárcel.
El crimen ocurrió la madrugada del 14 de mayo de 2020 en Santiago de Liniers. Aquella noche, Faustina Antúnez y su esposo Arnoldo Schoenfisch descansaban en su vivienda cuando fueron atacados a balazos. La mujer murió en el acto, mientras que el hombre sobrevivió, aunque perdió la vista como consecuencia de las heridas.
Durante el juicio oral y público, Arnoldo sorprendió al tribunal al declarar: "Pablo es inocente, yo hice todo", e intentó atribuirse la autoría del ataque. Según su versión, tras una discusión con su esposa habría tomado el arma, la mató y luego intentó suicidarse. Sin embargo, esa declaración fue considerada inverosímil y contradijo lo que el propio hombre había dicho horas después del hecho, cuando pidió ayuda a sus familiares y aseguró que "Pablito se mandó una cagada".
Pablo Schoenfisch se declaró inocente y sostuvo que esa noche se encontraba en la casa de su abuela y su tía. No obstante, la investigación lo ubicó en la escena del crimen. El fiscal Federico Rodríguez remarcó que el joven solía portar el revólver calibre 38 utilizado en el ataque y que, horas antes, había consultado a un familiar cómo evitar rastros de pólvora tras disparar un arma.
Además, una empleada doméstica encontró en la habitación del acusado guantes con restos de pólvora, y declaró que la relación entre Pablo y sus padres era conflictiva, marcada por discusiones vinculadas a su negativa a estudiar o trabajar.
Las pericias confirmaron que las víctimas fueron atacadas mientras dormían, con la cabeza apoyada en la almohada, lo que para la fiscalía evidenció alevosía y premeditación. Aunque el fallo fue dividido -dos jueces votaron por la culpabilidad y uno pidió profundizar el testimonio del padre-, finalmente el tribunal condenó a Pablo Schoenfisch a prisión perpetua por el homicidio de su madre y el intento de homicidio de su padre.
En paralelo, el fiscal solicitó que Arnoldo Schoenfisch sea investigado por falso testimonio.







