Murió un camionero tras ser mordido por una yarará en Ruta 22
El hombre de 44 años fue atacado durante una parada en el trayecto cerca de Cipolletti. Pese a recibir el antídoto en el Policlínico local, el deterioro de su organismo fue irreversible
Un trágico incidente con fauna venenosa en el norte de la Patagonia terminó con la vida de Miguel Esteban Contreras, un camionero de 44 años oriundo de Bahía Blanca. El deceso, confirmado en la madrugada de este lunes, se produjo tras una agonía de varios días provocada por la mordedura de una serpiente yarará en las afueras de la ciudad rionegrina.
El hecho ocurrió durante los primeros días de diciembre, cuando Contreras se detuvo a la vera de la ruta en horas de la noche. Según el relato de su hija, Oriana, el trabajador descendió del vehículo en la oscuridad y sintió una picadura en la pierna. En ese instante, debido a la falta de luz, no logró identificar qué animal lo había atacado y continuó con su actividad habitual.
Un cuadro clínico fulminante
La gravedad de la situación se manifestó horas más tarde, cuando comenzaron a aparecer los primeros síntomas. Contreras experimentó dolores agudos en las piernas y en la zona renal, sufriendo una descompensación repentina. Ante el alarmante deterioro, solicitó auxilio al personal de la Caminera, quienes coordinaron su traslado de urgencia al Policlínico de Cipolletti.
En el centro asistencial, los médicos identificaron el cuadro como un envenenamiento por yarará y procedieron a aplicar el suero antiofídico. Sin embargo, los especialistas señalaron que el tiempo transcurrido desde la mordedura permitió que la toxina avanzara de forma crítica. Durante su internación, el paciente presentó una caída severa de glóbulos rojos, lo que obligó a realizar múltiples transfusiones de sangre en un intento por estabilizar su organismo.






