Salta: Denuncian que vendían morcillas hechas con carne de gato en una carnicería salteñas
Tras el macabro hallazgo de un vecino, la Justicia allanó el local y secuestró embutidos en estado de putrefacción. La propietaria fue imputada por atentar contra la salud pública y el comercio fue clausurado
Un escenario de pesadilla en materia de seguridad alimentaria ha conmocionado a los vecinos de la zona sur de la ciudad de Salta. Lo que comenzó como una sospecha doméstica terminó en un operativo judicial que dejó al descubierto las condiciones infrahumanas en las que operaba una conocida carnicería del barrio Ceferino, dedicada a la elaboración de embutidos.
La investigación estalló luego de que una vecina denunciara un hecho escalofriante: al intentar consumir una morcilla comprada en el local, encontró restos óseos y tejidos que no correspondían a ganado vacuno o porcino. La sospecha de que se trataba de un felino fue confirmada preliminarmente por un veterinario particular y un especialista del Hospital Municipal de Mascotas, quienes coincidieron en que los restos pertenecían a un gato.
Allanamiento y hallazgos náuseabundos
Ante la "gravedad y urgencia" del caso, el fiscal penal 5, Federico Jovanovics, ordenó el allanamiento del comercio ubicado en calle Rodrigo Pereyra al 1800. El pasado viernes 9 de enero, efectivos policiales y personal de Bromatología irrumpieron en el lugar, encontrando un panorama desolador:
Carne de dudosa procedencia almacenada sin ningún tipo de refrigeración.
Productos en descomposición listos para la venta al público.
Falta total de higiene y presencia de mercadería no apta para el consumo humano.
Durante el operativo, se decomisaron muestras de queso de cerdo, chorizos, butifarras y las polémicas morcillas, las cuales serán sometidas a análisis bromatológicos y de ADN para confirmar científicamente el origen de la carne.
Imputación y clausura
La dueña del local, una mujer de 52 años que operaba el comercio desde hace seis años, fue imputada provisionalmente por el delito de suministro, distribución y almacenamiento de sustancias alimenticias peligrosas para la salud (Art. 201 del Código Penal).
Además de la causa penal, la Municipalidad labró actas por falta de habilitación comercial, ausencia de carnet de manipulación de alimentos y graves incumplimientos al Código Alimentario Argentino. El local quedó clausurado preventivamente mientras avanza la investigación que busca determinar el alcance de este atentado contra la salud de los salteños.
Fuente: Qué Pasa Salta.







