A los abrazos con Adorni, y a los besos en la Embajada

(Saúl Gherscovici)

El gobierno nacional sigue sin que su rumbo de gestión y de acción vaya en sintonía con la realidad y la esperanza de la gente, de la que cada vez parece más alejado, como también de la defensa de los intereses, recursos y soberanía nacional.

El desplazamiento/renuncia del autocalificado "deslomado" Manuel Adorni volvió a mostrar acciones y modos ajenos a la ubicación que todo gobierno debe tener a la hora de abordar los problemas que se le presentan y los que se ocasiona, como fue este de sostener de manera porfiada y peligrosa a un Jefe de Gabinete que, claramente, se enriqueció con la función pública porque, salvo el presidente Javier Milei, nadie cree que el ex vocero haya encontrado un pendrive con 500 mil dólares que había perdido, y que incluso olvido de asentar en sus declaraciones juradas.

La misma jura de Diego Santilli, que pasó de no poder encabezar la lista de diputados nacionales que tenía al tope a José Luis Espert, a ser ministro del Interior, y ahora Jefe de Gabinete, también ofreció pinceladas de esa realidad paralela en la que se mueve el gobierno en general y el presidente en particular. Luego de terminar el acto administrativo, Milei invitó al cuestionado Adorni a fundirse en un inesperado y particular abrazo de a tres con Santilli. Un abrazo que, hasta ahora, nadie pudo explicar si se trataba de un nuevo respaldo público, de un intento de hacerlo sentir parte para que no declare en la justicia cosas que pueden comprometer al binomio presidencial, o de una manera de boicotear al nuevo Jefe de Gabinete, elegido por Karina y no por Javier, que parece pretendía seguir sosteniendo al insostenible.

Hace historia, no necesariamente de la buena

Pero ese raro abrazo de tres no fue lo único particular de esa jornada. Horas después del mismo, Javier Milei fue a la Embajada estadounidense a celebrar el día de la Independencia de ese país, al que de manera constante, como también sucede con Israel, le rinde honores, pleitesía y le entrega los mejores recursos de los argentinos y argentinas.

El mismo Milei, desde sus redes sociales, se vanaglorió de ser el primer presidente en participar en ese tipo de festejos, en la Embajada, mientras a la par seguía instruyendo a sus legisladores nacionales que avancen en la extranjerización de la tierra, y veía como se continuaban despidiendo científicos y regalando sus investigaciones y los recursos soberanos nacionales a empresas estadounidenses, entre ellos el CAREM.

También por esas horas, Milei le dio una nueva nota a Luis Majul. En la misma, el presidente realizó una de sus declaraciones más. Fue cuando, luego de insistir con la inocencia de Adorni, realizó una especie de decálogo de todas las acciones que realizó durante su gestión, y en especial en los últimos meses. Luego de mencionar, entre otras: la reforma de la Ley de Glaciares, la reforma Laboral, la baja de la edad de imputabilidad, el acuerdo fuera de la ley con los fondos buitres, la inocencia fiscal, el presidente remató con una sentencia desafiante: "Hicimos cosas que ni los gobiernos militares lograron hacer, y las hicimos nosotros en tres meses".

La frase no fue un acto fallido sino un reconocimiento expreso a lo que realmente apunta su gestión que, una vez más hay que decirlo, es horrorosa en función de los intereses nacionales y populares pero es exitosa si se la mide en función de sus objetivos centrales y los que ocultó a la mayoría de los electores que, por falta de información o por hartazgo, pusieron como presidente a quien se vanagloria de ser el topo que destruye el Estado.

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