Salud

Ajuste en Salud: el recorte que pone en jaque la entrega de medicamentos y tratamientos oncológicos

A través de una masiva reestructuración presupuestaria, el Gobierno nacional oficializó una poda de más de $63.000 millones. El impacto alcanza a programas históricos como el Remediar, la provisión de drogas contra el cáncer y el presupuesto del INCUCAI.

La reciente decisión administrativa 20/2026, que impone un recorte del 2% a toda la Administración Pública, ha dejado al descubierto 14 páginas que sacuden los cimientos del sistema sanitario argentino. Bajo la conducción de Mario Lugones, el Ministerio de Salud enfrenta una quita de recursos que supera los $63.000 millones, profundizando una reestructuración que ya genera fuertes roces entre la gestión nacional y las necesidades de las provincias.

Aunque desde la cartera oficial se sostiene estoicamente que el objetivo es evitar la "superposición de áreas" y devolver el rol rector a la Nación delegando competencias, los números cuentan una historia más urgente. De un presupuesto inicial que superaba los 7 billones de pesos, la ejecución real en lo que va del año apenas alcanza el 31,5%. Esta parálisis administrativa se traduce en una realidad alarmante para los pacientes: programas que deberían estar en pleno funcionamiento muestran niveles de actividad mínimos mientras los fondos se diluyen en el Boletín Oficial.

Uno de los puntos de mayor conflicto es el desmantelamiento del programa Remediar. Esta política pública, que desde el año 2002 garantiza medicamentos gratuitos en centros de atención primaria, sufrió un recorte de $20.000 millones. Expertos como el exsecretario de Salud Adolfo Rubinstein advierten que esta "falta de conciencia" en la conducción impactará directamente en los indicadores sanitarios de los más vulnerables, ya que la logística aceitada del programa se está desarmando bajo la premisa de que las provincias deben absorber el gasto.

El ajuste no se detiene allí y golpea el corazón del sistema de alta complejidad. El Banco de Drogas Oncológicas y los tratamientos para patologías especiales han sufrido una poda de $5.000 millones. La gravedad de la situación se refleja en la ejecución: para el área de cáncer, apenas se ha utilizado el 6,2% del presupuesto vigente en lo que va del año. A esto se suma el desfinanciamiento de organismos clave como el INCUCAI, el Instituto Malbrán y las áreas destinadas a la prevención de enfermedades endémicas como el dengue y el control del VIH.

Mientras el Gobierno insiste en que no se abandonarán prestaciones y que se busca priorizar la inversión mediante compras centralizadas, el sector profesional observa con escepticismo cómo se reducen los recursos para la salud sexual, la procreación responsable y el fortalecimiento de los sistemas provinciales. En un territorio nacional con accesos ya desiguales, este nuevo reordenamiento financiero amenaza con convertir la salud pública en un laberinto administrativo donde el presupuesto se ajusta, pero las patologías no esperan.

Fuente: Clarín.

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