Al menos 16 muertos y más de 50.000 evacuados por los incendios en el sur de Chile
Chile declaró estado de catástrofe por los incendios forestales en Ñuble y Biobío que ya causaron al menos 16 muertos, más de 50.000 evacuados y miles de hectáreas quemadas.
Los incendios forestales que arrasan el centro y sur de Chile se intensificaron durante el fin de semana y causaron al menos 16 fallecidos y la evacuación de más de 50.000 personas en las regiones de Ñuble y Biobío, según confirmaron autoridades gubernamentales y organismos de emergencia.
El presidente Gabriel Boric declaró un estado de catástrofe constitucional para las regiones más afectadas con el objetivo de movilizar todos los recursos disponibles, incluyendo a las Fuerzas Armadas y equipos especializados en control del fuego, logística y rescate.
Los incendios comenzaron la tarde del sábado y se intensificaron debido a condiciones extremas de altas temperaturas, fuerte viento y sequía prolongada, factores que alimentan la propagación de las llamas y dificultan las labores de contención.
Hasta el momento, más de 20 focos activos han sido identificados, con numerosas viviendas destruidas, infraestructuras dañadas y comunidades aisladas.
Las regiones de Ñuble y Biobío, ubicadas a unos 500 kilómetros al sur de Santiago, concentran la mayoría de los incendios activos. En varios municipios, particularmente en Penco y Lirquén, las autoridades debieron ordenar evacuaciones de poblaciones enteras debido al avance de las llamas.
La provincia de Concepción está bajo alerta roja, y equipos de emergencia siguen trabajando en condiciones extremadamente difíciles para controlar los incendios y evitar más pérdidas humanas y materiales.
Ante la magnitud de la crisis, el Gobierno chileno movilizó a las Fuerzas Armadas para reforzar las tareas de control, evacuación y asistencia, activó el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) para coordinar recursos con bomberos y autoridades regionales. También considera la posibilidad de toque de queda en zonas críticas para proteger la seguridad y facilitar el trabajo de los equipos de emergencia.