Informe

Alarma por un femicidio cada 33 horas: el 75% de las víctimas tenía una orden de restricción contra su agresor

Un informe del Observatorio MuMaLá revela que se comete un crimen cada 33 horas en el país. El 75% de las víctimas tenía una orden de restricción contra su agresor, pero solo el 11% había logrado realizar denuncias formales ante la Justicia.

 La crisis por la violencia de género en la Argentina atraviesa un escenario crítico. Entre el 1° de enero y el 31 de agosto de 2026, el Observatorio Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá) registró un total de 176 femicidios, lo que arroja una estadística alarmante de un crimen cometido cada 33 horas en todo el territorio nacional y confirma un incremento de víctimas en comparación con el periodo previo.

El relevamiento, al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, detalla que del total de casos contabilizados durante estos ocho meses, 127 corresponden a femicidios directos, 15 a femicidios vinculados de varones o niños, ocho a trans/travesticidios, 17 a crímenes enmarcados en contextos de narcotráfico y crimen organizado, y nueve a suicidios feminicidas. Como consecuencia directa de estos crímenes, 132 niños, niñas y adolescentes quedaron sin madre.

Fallas en la protección y estadísticas provinciales

Uno de los datos más reveladores del informe expone la ineficiencia de los mecanismos de resguardo actuales: el 75% de las mujeres asesinadas contaba con una orden de restricción de acercamiento contra su agresor y un 12% disponía de un botón antipánico. A pesar de estas medidas de seguridad, las víctimas no lograron ser protegidas, y se detectó que únicamente el 11% de ellas se había presentado ante la Justicia para radicar denuncias formales previas.

En el plano geográfico, el estudio indica que las provincias con las tasas más altas de feminicidios a nivel nacional son Santiago del Estero (1,7 cada mil habitantes), Santa Fe (1,6) y Catamarca (1,4).

Perfil de las víctimas y modalidades de los crímenes

En cuanto a los métodos utilizados por los agresores, las armas de fuego lideran las estadísticas con un 32% de los casos, seguidas de cerca por las armas blancas con el 24%. Otras modalidades frecuentes incluyeron la asfixia (13%) y los golpes (11%).

La edad promedio de las mujeres asesinadas se ubica en los 39 años, abarcando desde 16 niñas y adolescentes hasta 17 adultas mayores, mientras que la edad promedio de los femicidas es de 41 años.

Ante este panorama desolador, desde MuMaLá lanzaron duras críticas contra la falta de prevención y de políticas públicas efectivas para abordar esta problemática estructural. En este sentido, la organización exigió con urgencia al Gobierno nacional la restitución de los presupuestos, las estructuras funcionales y las iniciativas orientadas a garantizar el derecho fundamental de las mujeres a vivir libres y sin miedo.

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