Alarmante crecimiento de la inseguridad en Comodoro: entre homicidios y desapariciones, la ciudad jaqueada por el delito
Comodoro Rivadavia atraviesa una escalada de violencia que ya no puede disimularse detrás de estadísticas o discursos oficiales. Homicidios, balaceras, ataques armados, desapariciones sin resolver y hechos cada vez más graves configuran un escenario que muchos vecinos describen como una ciudad cada vez más insegura y con menor presencia del Estado provincial, justamente el responsable de garantizar la seguridad pública.
Mientras tanto, desde distintos sectores políticos y sociales crecen los cuestionamientos al gobierno provincial encabezado por Ignacio Torres, acusado de haber concentrado gran parte de los recursos de seguridad en el eje Rawson-Trelew, en lo que en la práctica terminó siendo conocido como el "Plan Trelew".
La pregunta que cada vez más vecinos y dirigentes se hacen es inevitable: si ante la crisis de inseguridad en Trelew se tomaron decisiones extraordinarias y se desplegaron recursos especiales, ¿por qué no ocurre lo mismo con la situación que desde hace más de un año vive Comodoro Rivadavia?
En sesiones del Concejo Deliberante de Comodoro y en debates dentro de la Legislatura provincial, distintos dirigentes señalaron que una gran parte de los anuncios vinculados a seguridad -incluyendo entrega de patrulleros, operativos especiales y refuerzos policiales- se concentraron en el norte de la provincia durante el primer año del gobierno de Torres.
Mientras tanto, no hay señales claras de que esos recursos se estén volcando nuevamente hacia Comodoro, una ciudad que concentra cerca del 40% de la población de Chubut y que además registra cerca del 70% de las muertes violentas ocurridas en la provincia durante 2026.
Los datos de violencia que hoy se acumulan en la ciudad parecen reflejar una realidad cada vez más preocupante.
En apenas los primeros meses de 2026, Comodoro ya registra tres muertes violentas confirmadas y podría sumarse una cuarta, vinculada a la muerte de Bernardino "Nino" Villarroel. Entre los casos más recientes aparece el de Wilder Zalazar, el comerciante baleado en Cerro Solo que murió este fin de semana tras permanecer varios días internado con un disparo en la cabeza. El hecho es investigado como homicidio y tiene como principal involucrado a un menor de 14 años que terminó entregándose ante la Justicia.
A ese crimen se suma el caso de Valeria Schwab, encontrada sin vida en enero en la zona del Cerro Chenque, un hecho que también generó conmoción en la ciudad. Otro de los homicidios que marcó el inicio del año fue el de Juan Levill, que volvió a poner en debate el crecimiento de la violencia urbana en Comodoro.
A esta racha de hechos violentos ahora podría sumarse un nuevo caso. La Justicia investiga la muerte de Bernardino "Nino" Villarroel, de 78 años, hallado sin vida tras un incendio en su vivienda del barrio Km 5. En un primer momento se creyó que el fallecimiento estaba relacionado con el siniestro, pero la autopsia reveló golpes en distintas partes del cuerpo, lo que llevó al fiscal Facundo Oribones a caratular la causa como posible homicidio.
La preocupación por la seguridad también se alimenta de casos que permanecen sin resolver. Uno de los más inquietantes es la desaparición de la pareja de jubilados Pedro Kreder y Juana Morales, cuyo paradero sigue siendo un misterio después de meses de búsqueda. A pesar de los rastrillajes realizados en sectores como Caleta Córdova y Cañadón Visser, y de la recompensa de 10 millones de pesos ofrecida por información que permita encontrarlos, no existen avances concretos en la investigación.
Homicidios, muertes violentas, ataques armados, desapariciones y casos que no logran esclarecerse configuran un panorama que muchos vecinos ya describen como una verdadera crisis de seguridad en Comodoro