Alerta por desapariciones: Se reciben entre cuatro y seis denuncias diarias por menores en Argentina
La presidenta de Missing Children Argentina, Ana Llobet, advirtió que la falta de recursos y coordinación oficial deja a miles de familias en el desamparo. Actualmente hay más de cien búsquedas activas que llevan décadas sin respuestas
Ana Llobet, presidenta de Missing Children Argentina, denunció en declaraciones recientes que la cifra oficial de menores buscados es apenas la "punta del iceberg" de una problemática mucho más profunda y desatendida.
Actualmente, la organización mantiene activos más de cien casos de niños y adolescentes. Sin embargo, Llobet fue tajante: "Sabemos que hay muchísimos más que los que nosotros estamos publicando". Esta brecha se debe a que la entidad solo puede difundir aquellos casos que los familiares comunican de forma directa, ante la ausencia de un registro centralizado y eficiente por parte del Estado.
El olvido estatal y la lucha contra el tiempo
Uno de los puntos más críticos señalados es el abandono de las investigaciones. Según la referente de Missing Children, cuando la Justicia agota las medidas convencionales, los expedientes suelen estancarse. "En la mayoría de los casos, el Estado abandona las causas cuando no encuentra qué más se puede hacer", lamentó.
Esta inacción obliga a las familias a depender de la visibilización social. Para los casos que llevan décadas, la organización debe recurrir a la progresión de fotos, una técnica que actualiza la fisonomía de los niños para imaginar cómo se verían hoy, 10, 20 o hasta 30 años después de su desaparición.
Hipótesis sin confirmar: de fugas a delitos complejos
En Argentina se registran entre cuatro y seis denuncias diarias por menores extraviados. Si bien un alto porcentaje se resuelve en las primeras horas debido a conflictos familiares o fugas voluntarias, los casos que se prolongan en el tiempo entran en un terreno de absoluta incertidumbre.
"Cuando un chico pasa veinte años y no se sabe nada, las hipótesis son muchas: desde sustracción y secuestro hasta trata de personas o accidentes sin registro", explicó Llobet.
La falta de estadísticas oficiales y de una coordinación real entre las fuerzas de seguridad y el sistema judicial impide diseñar estrategias eficaces contra delitos complejos, dejando a la deriva la posibilidad de hallar pistas concretas.
El rol de la comunidad: la última esperanza
Ante el déficit de recursos humanos y materiales del Estado, Missing Children se ha convertido en el principal nexo entre la sociedad y la justicia. La organización funciona como un canal receptor de datos que la comunidad aporta, muchas veces de forma anónima, sobre casos emblemáticos o búsquedas de larga data.
"La familia siente que hay alguien que se está ocupando", resumió Llobet, quien subrayó que toda información recibida es trasladada de inmediato a las fiscalías correspondientes, sin filtrar su validez, para que sean los investigadores quienes determinen su relevancia. Mientras tanto, la consigna de la organización permanece inalterable: no dejar de publicar las fotos hasta que aparezca una respuesta.
Fuente: Infobae