Alerta roja en las jugueterías: prohíben de forma total la venta de los populares muñecos antiestrés "squishy"
El Gobierno nacional oficializó una medida drástica de alcance federal sobre los reconocidos juguetes blandos de polímero. La normativa responde a la presencia de sustancias altamente tóxicas y cancerígenas que ponen en peligro directo a los menores.
La industria del juguete y los canales de comercialización sufren un fuerte impacto tras la oficialización de una prohibición absoluta en todo el territorio argentino para la importación, fabricación, comercialización y almacenamiento de los populares juguetes infantiles blandos conocidos genéricamente como "squeeze toys" o "squishy". La medida, dictada ante latentes riesgos para la salud de los consumidores, abarca específicamente a aquellos artículos de polímero plástico blando con formato de dumpling, gyoza o figuras similares, tanto de marcas reconocidas como versiones genéricas sin declarar.
Sustancias peligrosas y antecedentes internacionalesLa decisión quedó plasmada bajo la Disposición 690/2026 de la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial. De acuerdo con los considerandos de la normativa, la medida se fundamenta en denuncias y antecedentes sobre artículos que contenían concentraciones de benceno, ftalatos y otros químicos tóxicos muy por encima de los límites permitidos por los estándares técnicos de seguridad.
El informe oficial advierte que dichos compuestos químicos poseen propiedades cancerígenas y mutagénicas, generando alertas tanto por inhalación como por el simple contacto dérmico. En esta línea, la norma recopiló una advertencia emitida a comienzos de julio por la Office for Product Safety and Standards (OPSS) del Reino Unido, la cual detalló que el benceno puede ser absorbido a través de la piel durante la manipulación cotidiana del juguete -sin necesidad de que el niño se lo lleve a la boca-, provocando además severas irritaciones cutáneas, oculares y en las vías respiratorias. A este panorama se sumaron los reclamos formales presentados por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) en la antesala de la última celebración del Día del Niño.
Destrucción de stock y exigencias digitalesSi bien el Ejecutivo ya había implementado acciones preventivas previas, controles aduaneros y restricciones en plataformas de intermediación digital, la masiva proliferación de canales de venta físicos, redes sociales y tiendas online obligó a endurecer el cerrojo institucional mediante una veda de alcance nacional.
La resolución exige que todos los importadores, fabricantes y comerciantes mayoristas o minoristas procedan a la destrucción o desecho seguro e inmediato del stock remanente que se encuentre en su poder al momento de la entrada en vigencia. Asimismo, se intimó a los administradores de sitios web de comercio electrónico a exhibir de manera destacada los alcances de la prohibición en un plazo no mayor a 72 horas hábiles.
Excepciones y severas multasEl marco regulatorio contempla una vía de excepción únicamente para aquellos actores del mercado que logren respaldar la inocuidad de sus artículos mediante una declaración jurada de conformidad y certificaciones que constaten el cumplimiento estricto de las normas técnicas de seguridad. Para quienes incumplan las directivas, las sanciones se regirán bajo la Ley de Defensa del Consumidor, sin menoscabo de las posibles responsabilidades penales que puedan caberles a los infractores.