Argentina desbanca a todos y se corona como el mayor consumidor de huevos del mundo
Con un promedio proyectado de 430 unidades por habitante para este año, el país escaló a la cima del ranking global, dejando atrás a potencias históricas como México. El fenómeno responde a la búsqueda de economía, versatilidad y un cambio rotundo en los hábitos alimentarios de los hogares.
Lo que hace dos décadas era un ingrediente más en la cocina cotidiana hoy se ha transformado en el indiscutido protagonista de los platos argentinos. Impulsado por la necesidad de buscar opciones accesibles y nutritivas ante los cambiantes bolsillos, Argentina alcanzó un hito histórico y se posicionó en el primer puesto del ranking mundial de consumo de huevos.
Las proyecciones indican que cada argentino consumirá unas 430 unidades durante el año, un salto fenomenal que ubica al país por encima de México, nación tradicionalmente asociada al liderazgo histórico en este alimento, según los datos difundidos por la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA) en base a informes del Instituto Latinoamericano del Huevo.
El podio global y un crecimiento imparable
El mapa internacional del consumo muestra cifras contundentes que coronan a la Argentina en lo más alto de la pirámide:
Argentina: 430 huevos anuales por habitante.
México: 392 unidades.
Colombia: 365 unidades.
República Dominicana: 319 unidades.
Guatemala: 289 unidades.
Brasil: 283 unidades.
Chile: 251 unidades.
Bolivia: 242 unidades.
La verdadera magnitud del fenómeno se comprende al mirar el espejo retrovisor. Según los registros históricos del sector avícola, en el año 2002 el consumo local era de apenas 127 huevos por persona. La curva ascendente no frenó nunca: en 2010 trepó a 244, en 2017 alcanzó los 291 y para 2024 ya se ubicaba en 363, acelerándose de forma notable hasta superar las 390 unidades en 2025 y tocar el récord actual.
¿Por qué comemos tantos huevos?
Detrás de este récord hay una transformación profunda en los hogares. Las encuestas del sector revelan que cerca del 30% de las familias incrementó su consumo de forma sostenida en el último tiempo, ubicando un promedio de entre seis y doce unidades semanales por hogar.
La clave de este éxito rotundo radica en la accesibilidad económica y la versatilidad culinaria. Al ser una fuente de proteína completa y económica, el huevo ganó terreno absoluto en las mesas argentinas: sirve para desayunos, platos principales, preparaciones dulces y comidas rápidas, convirtiéndose en el comodín ideal para estirar el presupuesto familiar sin resignar calidad nutricional.
Una industria en plena ebullición
El boom del consumo interno vino acompañado de una expansión monumental de la producción nacional. Mientras que en las granjas locales se proyecta generar unas 440 unidades per cápita -abasteciendo holgadamente las 430 que demanda el mercado interno-, la cadena avícola avanza hacia una facturación récord que superará los US$ 2.200 millones.
Con un parque productivo que ronda los 67 millones de gallinas ponedoras y más de 32.000 puestos de trabajo directos e indirectos, la industria del huevo vive su era dorada. Los argentinos cambiaron sus hábitos para siempre, y el país pasó, en poco más de veinte años, de consumir 127 unidades anuales a liderar indiscutido el consumo mundial.