Argentina envió ayuda humanitaria a Bolivia por el desabastecimiento generado por bloqueos
El Gobierno argentino puso a disposición un avión Hércules C-130 para trasladar alimentos hacia las ciudades más afectadas por las protestas y cortes de rutas. La crisis ya provocó faltantes de productos básicos y problemas sanitarios.
El Gobierno argentino envió ayuda humanitaria a Bolivia en medio de la crisis social y económica que atraviesa el país vecino, afectado por bloqueos de rutas y protestas opositoras que mantienen parcialmente aisladas varias ciudades, especialmente La Paz y El Alto.
La asistencia fue confirmada por el canciller Pablo Quirno, quien informó que la Argentina puso a disposición un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea para colaborar con el traslado aéreo de alimentos.
"A solicitud del gobierno boliviano, y en virtud de la situación que ha derivado en el desabastecimiento de alimentos y bienes esenciales en varias ciudades del vecino país, el gobierno de la República Argentina ha decidido prestar su colaboración enviando un avión Hércules C-130 para la realización de puentes aéreos", expresó el funcionario.
Quirno aclaró que se trata de una ayuda "de carácter humanitario y temporal" y destacó el vínculo bilateral entre ambos países desde la asunción del presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira.
La situación en Bolivia se agravó durante las últimas dos semanas debido a las protestas impulsadas por la Central Obrera Boliviana (COB), sindicatos campesinos, mineros y transportistas, que reclaman aumentos salariales, provisión de combustibles y medidas frente a la inflación y la escasez.
Los cortes de rutas comenzaron a generar graves problemas de abastecimiento en distintas regiones del país.
Según denunciaron autoridades bolivianas, los bloqueos dejaron mercados semivacíos y hospitales con dificultades para acceder a reservas de oxígeno e insumos médicos.
Además, el gobierno de Paz aseguró que al menos tres personas murieron por falta de atención médica debido a las complicaciones generadas por los cortes.
En medio del conflicto, Bolivia debió habilitar vuelos especiales para transportar más de 90 mil kilos de carne vacuna y pollo hacia las zonas más afectadas, donde los precios de los alimentos se dispararon y comenzaron a registrarse faltantes de productos esenciales.
La crisis también elevó la tensión política dentro del país.
En los últimos días, distintos sectores comenzaron a reclamar la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien asumió hace apenas seis meses y gobierna sin mayoría parlamentaria tras el final del ciclo del Movimiento al Socialismo (MAS).
El mandatario denunció intentos de "desestabilizar la democracia" y apuntó contra el expresidente Evo Morales, quien enfrenta causas judiciales por presunto abuso de menores.
Bolivia atraviesa además una fuerte crisis económica, marcada por la escasez de dólares, falta de combustibles e inflación cercana al 20% anual, una de las más altas de las últimas décadas.
Mientras continúan las protestas, organizaciones empresariales estiman pérdidas superiores a los 50 millones de dólares diarios y miles de vehículos permanecen varados en distintas rutas del país.