Animales

Argentina y Uruguay logran una repatriación histórica de 47 animales víctimas del tráfico ilegal

En un operativo sin precedentes coordinado bajo normativas internacionales, 8 cardenales amarillos, 20 loros habladores y 19 tortugas terrestres rescatadas de las garras del tráfico ilegal volvieron a pisar suelo argentino para iniciar su proceso de rehabilitación y soñar con su ansiada vuelta a la naturaleza.

El tráfico ilegal de fauna silvestre sufrió un duro golpe -y a la vez, una emotiva victoria- tras concretarse un acuerdo histórico entre Argentina y Uruguay. Por primera vez en la historia de ambas naciones, se llevó a cabo la repatriación masiva de 47 animales silvestres que habían sido arrebatados de su hábitat natural y convertidos en víctimas de redes de comercio clandestino.

El operativo, enmarcado estrictamente en los lineamientos de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), marcó un antes y un después en la cooperación transfronteriza para la protección de la biodiversidad.

Un puente por la vida en la frontera

El epicentro de este emotivo reencuentro con la patria tuvo lugar en el paso fronterizo que une Gualeguaychú (Entre Ríos) con Fray Bentos (Uruguay). Allí, las autoridades administrativas CITES de ambos países coordinaron la entrega de los ejemplares en un despliegue interinstitucional sin fisuras.

Por el lado argentino, la iniciativa fue coordinada por la Subsecretaría de Ambiente de la Nación -a cargo de Juan Andrés Trebino- y liderada por la Dirección Nacional de Biodiversidad, Relaciones Ambientales y Cooperación, encabezada por María José Sánchez Monge. Asimismo, participaron activamente la Brigada de Control Ambiental (BCA), la Dirección Técnica de Importación de la Aduana, el SENASA y la Fundación Temaikèn. En tanto, por la República Oriental del Uruguay, colaboró estrechamente la División de Conservación de Fauna Silvestre y Bioseguridad del Ministerio de Ambiente.

Los pasajeros del rescate: ¿quiénes son los protagonistas?

Según el informe al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, el grupo de 47 ejemplares repatriados está compuesto por tres especies altamente vulnerables:

8 Cardenales amarillos (Gubernatrix cristata).

20 Loros habladores (Amazona aestiva).

19 Tortugas terrestres (Chelonoidis chilensis).

Cada grupo enfrenta ahora un riguroso protocolo sanitario y de rehabilitación diseñado a medida para garantizar su bienestar y, de ser posible, su retorno definitivo a la vida silvestre.

"La conservación del cardenal amarillo requiere un trabajo sostenido y coordinado entre organismos públicos, instituciones científicas y organizaciones comprometidas con la protección de la fauna silvestre en todos los países donde habita esta especie", destacó Alicia de la Colina, coordinadora del Proyecto Cardenal Amarillo de la Fundación Temaikèn.

La especialista remarcó además el rol fundamental que cumple la entidad: "Trabajamos para rescatar y rehabilitar ejemplares afectados por el tráfico ilegal, favorecer su reinserción en la naturaleza y generar conocimiento científico que permita orientar las acciones de conservación".

Genética e investigación: la clave del retorno

Uno de los aspectos más fascinantes de este operativo radica en la ciencia detrás del rescate. Gracias a rigurosos análisis genéticos, los expertos lograron determinar fehacientemente que los cardenales amarillos decomisados en Uruguay pertenecían originalmente a poblaciones de la Argentina. Esta prueba científica indiscutible fue el cimiento legal y biológico que fundamentó su retorno al país.

El cardenal amarillo, reconocido por su plumaje elegante y su canto melodioso, habita de forma natural en Argentina, Uruguay y Brasil. Sin embargo, enfrenta un peligro crítico de extinción debido a la captura masiva para el comercio ilegal de aves ornamentales y a la drástica pérdida y transformación de su hábitat natural por el avance de la producción agropecuaria.

El camino hacia la libertad

Inmediatamente tras su recepción en territorio argentino, los animales fueron derivados a centros especializados para cumplir con las siguientes etapas:

Aislamiento y sanidad: Los cardenales amarillos y los loros habladores fueron trasladados a la Estación Cuarentenaria Lazareto del SENASA, donde completarán un período estricto de aislamiento y las pruebas sanitarias obligatorias para descartar enfermedades.

Rehabilitación y liberación:

Una vez superada la cuarentena, los cardenales amarillos viajarán a la Fundación Temaikèn para iniciar su rehabilitación conductual y física, con el horizonte puesto en su futura liberación.

Por su parte, los loros habladores y las tortugas terrestres (estas últimas ya recibidas formalmente) fueron derivados al CRIIF La Esmeralda, en la provincia de Santa Fe, donde especialistas evaluarán su aptitud para una eventual reinserción en la naturaleza.

Este operativo demuestra que, frente a las redes de la crueldad y el comercio ilegal, la articulación entre el Estado, la ciencia y las organizaciones civiles es la única herramienta capaz de devolverles a los legítimos dueños de los montes y bosques su bien más preciado: la libertad.

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