Audiencia por el caso Ángel: la defensa sostiene que las marcas en la cabeza podrían haberse originado durante la internación
La defensa de los imputados en la causa por la muerte de Ángel López volvió a cuestionar las conclusiones de la pericia forense y aseguró que las infiltraciones detectadas en el cuero cabelludo del niño podrían haberse generado durante la internación, como consecuencia de prácticas médicas realizadas cuando ya atravesaba un cuadro de falla multiorgánica.
El planteo fue expuesto por el defensor público Alejandro Varas durante una audiencia en la que solicitó la intervención del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema para revisar los informes realizados en la provincia.
Según explicó, la defensa analizó las distintas prácticas médicas efectuadas durante la atención del menor y señaló que una de las posibilidades a evaluar es la realización de un electroencefalograma pocas horas antes de su fallecimiento.
"Lo que pudimos relevar es que la única práctica que pudo haber generado algún tipo de presión sobre el cráneo fue el electroencefalograma. No estamos hablando de una lesión provocada por el estudio, sino de una situación particular vinculada al estado clínico del niño", indicó.
Varas sostuvo que, de acuerdo con profesionales consultados por la defensa, en pacientes con falla multiorgánica la sangre pierde parte de su consistencia habitual, por lo que determinadas presiones pueden generar infiltraciones en los tejidos.
El defensor remarcó además que el informe histopatológico estableció una evolución máxima de 12 horas para las lesiones detectadas y cuestionó que posteriormente se intentara extender ese plazo sin fundamentos suficientes.
"Nuestro perito estuvo en desacuerdo con ampliar esa data porque no se explicó científicamente por qué esas lesiones podían tener una evolución mayor a las 12 horas", afirmó.
Otro de los puntos planteados por la defensa es que el perito que intervino por esa parte emitió un dictamen en disidencia respecto de la ampliación de la autopsia. Según explicó Varas, ese profesional no solo cuestionó la antigüedad atribuida a las lesiones, sino también su relevancia como causa de muerte.
"El perito de la defensa entiende que esas lesiones no pueden ser consideradas una causa eficiente de la muerte del niño", sostuvo.
La discusión forma parte de la estrategia defensiva para que especialistas externos revisen las conclusiones periciales y determinen con mayor precisión tanto el origen como la importancia médica de las infiltraciones halladas en la cabeza del menor.
El tribunal deberá resolver en los próximos días si hace lugar al pedido de una nueva intervención forense o si mantiene las pericias realizadas hasta el momento.