Cambio de reglas para el campo y la yerba mate: Misiones vuelve a permitir el uso de glifosato
La Legislatura provincial modificó la ley de bioinsumos y dejó sin efecto la restricción que pesaba sobre el polémico herbicida. La medida, ya promulgada por el gobernador Hugo Passalacqua, impacta de lleno en la producción yerbatera nacional.
La provincia de Misiones dio marcha atrás con una de sus regulaciones ambientales más debatidas de los últimos años: modificó su Ley de Promoción de la Producción de Bioinsumos y eliminó la prohibición que impedía el uso de glifosato en su territorio. De esta forma, el escenario productivo cambia nuevamente, con un impacto directo en los sectores agropecuario y forestal.
La reforma legislativa fue aprobada por unanimidad el pasado 3 de septiembre por la Cámara de Representantes provincial y cobró fuerza oficial con su promulgación mediante el Decreto N.º 1757, firmado el 8 de septiembre por el gobernador Hugo Passalacqua.
Con la sanción de la nueva Ley VIII N.º 124 (que modifica la normativa de 2023), el Ministerio de Ecología se incorpora como autoridad de aplicación junto al Ministerio del Agro. Al levantarse la prohibición específica, el uso de fitosanitarios no queda liberado al azar, sino que vuelve a estar sujeto al régimen general de autorizaciones y a los controles de organismos nacionales competentes, como el SENASA.
Impacto en la yerba mate y la apuesta biológica
Este cambio normativo adquiere una relevancia central para la yerba mate, el motor agrícola de la provincia. Misiones concentra la mayor parte de la superficie yerbatera de la Argentina, por lo que cualquier modificación en las herramientas disponibles para el campo repercute automáticamente en la cadena que abastece a las góndolas de todo el país.
No obstante, el nuevo esquema no abandona la agenda sustentable. La reforma mantiene intactas las herramientas del Estado para promover la investigación, el desarrollo y la producción de bioinsumos. Además, sostiene los incentivos financieros y el asesoramiento técnico para aquellos productores que busquen realizar una transición hacia sistemas con menor dependencia de los químicos.
El glifosato bajo la lupa: un debate que continúa
El glifosato es un herbicida de amplio espectro, clave para controlar malezas que compiten con los cultivos por agua y nutrientes. Si bien en Argentina su uso forma parte del paquete tecnológico tradicional, a nivel internacional es objeto de controversias constantes. En 2015, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer lo catalogó como "probablemente carcinogénico" para los humanos, aunque otros organismos regulatorios sostienen que, bajo condiciones controladas de exposición, el riesgo es bajo.
Con este nuevo escenario, Misiones tiene por delante un desafío complejo: mantener la competitividad de sus productores y, al mismo tiempo, desarrollar alternativas ecológicas para el manejo de plagas y la recuperación de los suelos.
En definitiva, la modificación legislativa no anula el debate ambiental, sino que lo reenfoca. La clave pasará ahora por garantizar la aplicación responsable de los agroquímicos, proteger los cursos de agua y cuidar a las comunidades rurales, buscando el siempre difícil equilibrio entre producir a gran escala y no deteriorar los recursos naturales.