El Patrón

Carlos Escobar, el "Patrón de la Estafa" chubutense: ahora se hizo pasar por petrolero y compró un auto con cheques robados

El hombre de Puerto Madryn acumula condenas y acusaciones por maniobras similares desde hace más de una década. Esta vez habría convencido a un vecino de Sarmiento de que trabajaba para una petrolera de Neuquén, le prometió conseguirle empleo y se llevó su vehículo tras entregarle un cheque por $9 millones que nunca pudo cobrar.

Carlos Fabián Escobar tiene 53 años, es oriundo de Puerto Madryn y desde hace años es conocido como el "Patrón de la Estafa". El apodo no nació solamente del juego de palabras con el apellido del narcotraficante colombiano Pablo Escobar: detrás existe un extenso historial de engaños, condenas y nuevas investigaciones por la compra de vehículos con cheques falsos, robados o posteriormente denunciados.

Su nombre volvió a aparecer ahora en los tribunales de Sarmiento. La Fiscalía lo imputó como presunto autor de una nueva estafa y el juez penal Mauro Soza autorizó la apertura formal de la investigación.

Según la acusación, el último episodio comenzó el 21 de marzo de 2026, cuando Escobar se presentó en la casa de un vecino que había publicado un automóvil para venderlo a través de las redes sociales.

El interesado regresó al día siguiente y entregó un cheque por $9 millones. El vendedor, convencido de que la operación era legítima, cedió el título del vehículo, la cédula verde y firmó un boleto de compraventa.

Sin embargo, había un detalle que luego se convertiría en una pieza clave de la investigación: en la documentación, el supuesto comprador figuraba con la identidad de otra persona.

Se presentó como petrolero y hasta le prometió trabajo

Para ganarse la confianza del dueño del automóvil, Escobar habría asegurado que trabajaba para una empresa petrolera en la provincia de Neuquén.

No se limitó a presentarse como un comprador con capacidad económica. También le habría ofrecido a la víctima conseguirle un puesto de trabajo en esa compañía y le pidió que le entregara su currículum vitae para iniciar el supuesto trámite.

La promesa laboral habría servido para reforzar el engaño y darle credibilidad a la historia. En una región donde el empleo petrolero sigue siendo una de las principales aspiraciones laborales, presentarse como una persona con contactos dentro de una operadora podía resultar especialmente convincente.

El cheque nunca pudo cobrarse

El engaño quedó al descubierto el 7 de abril, cuando el vendedor se presentó en una sucursal del Banco del Chubut para cobrar los $9 millones.

La entidad rechazó el cheque con el código R08, correspondiente a una "orden de no pagar". Esa clasificación puede utilizarse cuando el titular de una cuenta ordena detener el pago o cuando el documento fue denunciado por extravío, robo o adulteración.

Hasta el momento, la acusación difundida por la Fiscalía no estableció públicamente cuál de esas circunstancias originó el rechazo. Por eso, en este caso todavía no está acreditado judicialmente que el cheque fuera robado, aunque esa modalidad sí aparece en antecedentes anteriores atribuidos a Escobar.

El automóvil fue localizado posteriormente en Trelew, dentro de otra investigación por estafa que tramita la Fiscalía de esa ciudad.

Tres condenas y una historia que se repite

El episodio de Sarmiento no aparece como un hecho aislado. Durante la audiencia, los fiscales informaron que Escobar registra tres condenas penales por delitos similares cometidos en Chubut y La Pampa.

Su especialidad, de acuerdo con las distintas investigaciones, habría sido localizar vehículos publicados en redes sociales o sitios de compraventa, contactar a sus propietarios y mostrarse como un comprador confiable.

En algunos casos ofrecía pagar incluso más de lo solicitado. Luego entregaba cheques falsos, robados, diferidos o denunciados para impedir su cobro. También procuraba que los formularios fueran firmados en blanco o que los vehículos quedaran documentados a nombre de terceros.

De esta forma, cuando las víctimas descubrían que no podían cobrar, el automóvil ya había cambiado de manos o se encontraba camino a otra ciudad o provincia.

Estafaba hasta desde una celda

El antecedente más sorprendente se conoció en 2015. Escobar se encontraba detenido en la Comisaría Segunda de Trelew, cumpliendo una condena por múltiples estafas cometidas en Puerto Madryn, pero el encierro no habría detenido las maniobras.

Una investigación determinó que continuaba contactando vendedores y organizando operaciones desde su celda. Para hacerlo habría contado con teléfonos celulares y con la colaboración de un cabo de la Policía del Chubut, acusado de facilitarle los dispositivos y brindarle información.

La estructura también habría incluido a familiares y colaboradores que se ocupaban de retirar los vehículos, trasladarlos y comercializarlos fuera de la provincia.

Esos antecedentes fueron los que terminaron instalando su apodo a nivel nacional: el "Patrón de la Estafa", un hombre que habría convertido la compra fraudulenta de vehículos en un método repetido incluso mientras estaba privado de su libertad.

Los cheques robados y su detención en La Pampa

En febrero de 2020, Escobar volvió a ser detenido, esta vez en Santa Rosa, La Pampa.

En aquella oportunidad adquirió una Renault Scénic que estaba publicada para la venta y entregó dos cheques por un monto superior al precio acordado. Le dijo al propietario que cobrara los documentos y que más adelante regresaría a buscar la diferencia.

El vendedor desconfió y consultó la situación de los cheques. Así descubrió que habían sido denunciados como robados.

La Policía encontró a Escobar en un alojamiento temporario junto al automóvil. Durante el procedimiento también se secuestraron chequeras, otros cheques firmados, boletos de compraventa, dinero y un Peugeot 206 que habría sido obtenido pocos días antes en San Luis mediante una maniobra similar.

La investigación pampeana sostuvo entonces que los automóviles eran adquiridos fraudulentamente en otras provincias y luego trasladados hacia el sur para su reventa.

Una docente de Dolavon, otra de las denunciantes

Entre los episodios más recientes también aparece la denuncia de una docente de Dolavon. La mujer aseguró que entregó su automóvil después de que Escobar le prometiera realizar una transferencia bancaria.

El dinero nunca habría ingresado y el vehículo desapareció de su poder.

El denominador común vuelve a ser el mismo: una publicación en redes sociales, una historia convincente, una promesa de pago y el tiempo suficiente para llevarse el vehículo antes de que la víctima pueda comprobar que el dinero no existe.

La nueva causa recién comienza

En el expediente de Sarmiento, la procuradora fiscal Luciana Coppini y el funcionario Matías Ayuzo solicitaron la apertura de la investigación. La defensa pública no presentó objeciones y el juez Mauro Soza dio por formalizada la causa.

Escobar está imputado, pero todavía no fue condenado por este nuevo episodio. La Fiscalía deberá reunir las pruebas necesarias para sostener la acusación y determinar el origen del cheque, el recorrido del automóvil y la eventual participación de otras personas.

La historia, sin embargo, vuelve a colocar bajo investigación a un hombre cuyo nombre aparece desde hace más de una década vinculado con el mismo tipo de maniobras.

Cambian las ciudades, los montos y las historias utilizadas para ganarse la confianza de las víctimas. El objetivo, según las acusaciones, permanece intacto: conseguir un vehículo, entregar un pago que nunca se concreta y desaparecer antes de que el verdadero dueño descubra el engaño.

Esta nota habla de: