Caso Luna Zárate: la nena de 13 años hallada muerta en Rosario estaba bajo protección estatal que se había interrumpido
La muerte de Luna Zárate, la adolescente de 13 años cuyo cuerpo permaneció más de un mes sin ser identificado en el Instituto Médico Legal de Rosario, expuso una historia atravesada por la violencia, la vulnerabilidad y una protección estatal que no logró sostenerse en el tiempo.
Luna vivía en el barrio Puente Gallego y era buscada por su familia desde el 30 de diciembre. Sin embargo, la investigación confirmó que la menor había fallecido la misma madrugada en la que salió de su casa, el 23 de diciembre, tras ser embestida por un vehículo en la avenida Circunvalación. Su cuerpo fue registrado como NN -con una edad estimada errónea- y permaneció en la morgue hasta que fue reconocido por sus familiares casi un mes y medio después.
Según se conoció en las últimas horas, en marzo del año pasado la adolescente había quedado bajo la custodia de la Secretaría de Niñez de Santa Fe, en el marco de una Medida de Protección Excepcional. Esa intervención se extendió hasta septiembre, cuando fue levantada. Desde entonces, Luna regresó a un entorno familiar marcado por situaciones de violencia y desprotección, sin un seguimiento sostenido por parte del Estado.
La noche en que desapareció, la menor salió de su casa cerca de la medianoche. De acuerdo al testimonio de su familia, iba a encontrarse con un joven con el que había tomado contacto por chat. Nunca regresó. La denuncia por su desaparición se realizó recién el 30 de diciembre y la búsqueda fue difundida oficialmente por la Fiscalía Regional el 27 de enero, casi un mes después.
La investigación judicial determinó que alrededor de las 4 de la mañana del 24 de diciembre, un hombre de 37 años que conducía un Ford Focus atropelló a la adolescente mientras se encontraba sobre la traza vial. El conductor permaneció en el lugar y pidió auxilio. Luna fue trasladada al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde murió horas más tarde.Para la familia, persisten múltiples dudas sobre lo ocurrido. "Desde el mismo día que salió que está muerta. Ella chateó con ese pibe, el pibe le mandó el Uber, bajó en la estación, según dicen, pero no sabemos nada", expresó una familiar, quien también remarcó que la adolescente "no buscó esto" y que fue citada para encontrarse con alguien.
El caso dejó al descubierto una cadena de fallas: una intervención estatal que se interrumpió, un contexto de violencia que no fue desactivado y una denuncia que llegó días después. Hoy, la familia exige Justicia y que se esclarezca qué ocurrió realmente con Luna Zárate, mientras su nombre se convirtió en un símbolo del abandono que sufren muchas infancias vulneradas cuando la protección llega tarde o no se sostiene.