Celular perdido, un disparo y muerte: ratifican la prisión preventiva para el único imputado por el crimen en San Cayetano
La defensa del imputado por el homicidio ocurrido en el barrio San Cayetano intentó beneficiarlo alegando problemas de salud y el cuidado de un hijo, pero la magistrada interviniente desestimó el planteo por falta de acreditación y pruebas fundamentales.
El panorama procesal para Leonardo Leuquen, principal acusado por el homicidio agravado de Brian Silva, continúa sin modificaciones. Durante la mañana del pasado martes, se concretó una audiencia de revisión de la prisión preventiva a instancias del pedido formulado por su defensa técnica, a cargo de Gustavo Chocobar, quien solicitó el arresto domiciliario de su asistido argumentando supuestos problemas de salud -como cuadros de asma- y, de manera subsidiaria, la necesidad de cuidar a un hijo menor que también atravesaría complicaciones médicas.
Sin embargo, la pretensión defensiva encontró una férrea oposición por parte del Ministerio Público Fiscal. En representación de la fiscalía, Leila Ritta rechazó de plano el beneficio al considerar que la documentación aportada resultaba insuficiente y carecía de elementos indispensables para avalar el traslado, remarcando la ausencia de un informe socioambiental actualizado del domicilio propuesto para cumplir la medida. Ante este escenario, la funcionaria de fiscalía solicitó que Leuquen permanezca privado de su libertad bajo la modalidad dictada en la audiencia de control del pasado 25 de junio, fundamentando su postura en la vigencia de los peligros procesales de fuga y de entorpecimiento de la investigación.
Al momento de resolver, la jueza penal Mariel Suárez avaló los argumentos de la acusación pública, dictando el rechazo del arresto domiciliario debido a la falta de acreditación fehaciente de los extremos invocados por la defensa y la omisión del informe ambiental correspondiente. De este modo, se ordenó la continuidad de la prisión preventiva para el imputado.
El trágico trasfondo del crimen
El hecho investigado se remonta al pasado 26 de abril de 2026, alrededor de las 17:00 horas, en el interior de una vivienda ubicada sobre la calle Lorenzo Rey al 1900, en el barrio San Cayetano de Comodoro Rivadavia.
De acuerdo con la reconstrucción sostenida por la fiscalía, la víctima, el propio Leuquen y un testigo se encontraban compartiendo bebidas alcohólicas y consumiendo estupefacientes cuando se desató una violenta discusión motivada porque el imputado aducía que no encontraba su teléfono celular. En medio de la disputa, Leuquen tomó un revólver calibre .32 que estaba sobre la mesa del comedor y, con clara intención de matarlo, efectuó un disparo que impactó de lleno en la zona abdominal de Silva, provocando que cayera al suelo golpeándose además la cabeza contra un mueble, mientras el agresor escapaba del lugar.
Tras el ataque, el testigo socorrió a la víctima y pidió asistencia urgente. Silva debió ser internado de urgencia en el Hospital Regional con graves lesiones en órganos vitales, luchando por su vida durante semanas hasta que, el 7 de junio de 2026, se produjo su deceso a raíz de un paro cardiorrespiratorio directamente derivado de la herida de arma de fuego. Bajo este marco probatorio, la fiscalía encuadró provisoriamente el hecho bajo la carátula de "homicidio agravado por el uso de arma de fuego", endilgándole a Leuquen la presunta autoría material del crimen.