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Cómo Facebook e Instagram intentaron inclinar el balotaje brasileño: Lula no aparecía en el buscador, la IA solo trabajaba para Bolsonaro y los anuncios de Lula se caían

Siete «fallas técnicas» en tres semanas, todas contra el mismo candidato. Los documentos internos de Meta, filtrados por sus propios empleados, muestran que la empresa sabía que los problemas golpeaban a un solo lado y que seis días antes de la elección tenía al menos seis de ellos sin resolver. El Tribunal Superior Electoral la declaró en incumplimiento. Meta nunca explicó la causa. Lula ganó igual.

Entre el 23 de septiembre y el 21 de octubre, las plataformas de Meta -Facebook, Instagram, WhatsApp y su asistente de inteligencia artificial- acumularon una serie de fallas que afectaron a la campaña de Luiz Inácio Lula da Silva en la recta final del balotaje contra Flávio Bolsonaro. No fue un episodio: fue una cadena. Su cuenta de anuncios desactivada once días antes de la primera vuelta. Su perfil ausente del buscador de Instagram. La inteligencia artificial de WhatsApp negándose a escribir «Vote Lula 13» mientras producía carteles de «Vote Flávio 22». Videos cortados a seis segundos. Comentarios que no se veían. Y, otra vez, los anuncios.

Meta llamó a cada uno de esos episodios «problema técnico». Lo que convierte esa explicación en una pregunta es que todas las fallas cayeron del mismo lado, que la empresa lo sabía -está escrito en sus propios registros internos- y que la Justicia Electoral brasileña tuvo que ordenarle dos veces que tratara a los dos candidatos por igual.

Lula no aparecía en el buscador

Entre el 6 y el 10 de octubre, dos días después de la primera vuelta, buscar «Lula» en Instagram no devolvía el perfil del presidente. Según documentos internos de Meta obtenidos por la organización de periodismo tecnológico CTRL+Z, la empresa identificó una regla técnica que exigía al menos cinco caracteres para ubicar cuentas de candidatos. «Lula» tiene cuatro. «Flávio» tiene seis, y funcionaba. Al menos once personas reportaron el problema a CTRL+Z. 

Meta registró una actualización el 10 de octubre. El 16, Folha de S.Paulo publicó mensajes internos en los que empleados daban el problema por resuelto. El 20 de octubre, otro empleado volvió a reportarlo, y CTRL+Z lo comprobó ese mismo día: buscar «Lula» seguía sin devolver el perfil del presidente; buscar a Flávio Bolsonaro, sí. Cinco días antes del balotaje.

La respuesta de Meta a Tecmundo: «Nossas ferramentas de busca não favorecem candidatos específicos». Su comunicado público nunca mencionó la regla de los cinco caracteres.

La IA solo trabajaba para Bolsonaro

El 14 de octubre, Brasil de Fato, Poder360 y otros medios hicieron la misma prueba en Meta AI, el asistente integrado a WhatsApp. Le pidieron un cartel horizontal, verde y amarillo, con la bandera brasileña y la leyenda «Vote Lula 13». La respuesta: «Não consegui gerar a imagem que você solicitou». Lo mismo con «Vote Luiz Inácio 13», «Vote Luiz Inácio» y «Vote Lula». Le pidieron «Vote Flávio 22»: generó el cartel. «Vote Flávio»: también. Solo los pedidos que usaban el apellido «Bolsonaro» a secas eran rechazados; con «Flávio», el nombre con el que el candidato aparece en la urna, funcionaba. 

Meta explicó que prohíbe temporalmente generar imágenes de candidatos para cumplir las normas electorales, y que después agregó medidas para que tampoco funcionaran los pedidos con nombre de pila y número. Dicho de otro modo: la lista de bloqueo tenía el apodo con el que Lula aparece en la urna y el apellido del desafiante, pero no el nombre de pila del desafiante, que es como Flávio aparece en la urna. Según los registros internos, los arreglos se extendieron después a 28 candidatos de segunda vuelta.

Hubo más. En su presentación ante el TSE, la campaña de Lula denunció que la traducción automática de Meta AI convertía el comentario «Flávio futuro presidiário!!» en «Flávio future president!!», y que pedidos genéricos como «presidente» o «eleições» producían material con el número 22. Parecer de la Procuraduría General Electoral

Los anuncios de Lula se caían

El 23 de septiembre, once días antes de la primera vuelta, Facebook desactivó la cuenta de anuncios de la coalición de Lula «unilateralmente y sin explicación», según la carta que trece legisladores estadounidenses le enviaron después a Mark Zuckerberg. Los documentos internos de Meta la califican de «falso positivo, revertido en minutos». A la prensa, en ese momento, se le había hablado de una supuesta violación de políticas. Los registros no explican la discrepancia. 

Entre el 7 y el 10 de octubre, un «chequeo de seguridad» sobre la cuenta de la campaña se combinó con una falla general del administrador de anuncios de Meta que afectó a unas 10.800 cuentas en el mundo. Durante casi 24 horas, entre el 9 y el 10, la campaña no pudo pagar para impulsar publicaciones en Instagram. El 9 de octubre fue al TSE; el 10 lo hizo público. Los días 20 y 21, a cuatro días del balotaje, empleados de Meta volvieron a reportar problemas con los anuncios de Lula.

La versión oficial de Meta, publicada el 16 de octubre bajo el título «A Meta não está interferindo nas eleições brasileiras. Estes são os fatos», dice que la cuenta del 23 de septiembre estuvo desactivada «pouco mais de uma hora», porque una revisión antifraude clasificó por error un anuncio como «uma possível tentativa de se passar por um programa social do governo». Meta vincula ese control a un acuerdo firmado con la Abogacía General de la Unión el 13 de abril de 2026 contra las estafas con programas federales. Sobre el 9 y 10 de octubre, habla de «uma falha global no Gerenciador de Anúncios, causada por uma atualização de código», que impidió crear anuncios a partir de publicaciones existentes de Instagram y se resolvió «nas primeiras horas de 10 de outubro». Comunicado de Meta

La explicación antifraude tiene un problema, y lo encontró un laboratorio universitario. El NetLab de la Universidad Federal de Río de Janeiro revisó los anuncios publicados entre el 16 y el 30 de septiembre, los días en que Meta bloqueó la cuenta oficial de la campaña de Lula por «posible suplantación de un programa social». En ese mismo período identificó al menos 967 anuncios fraudulentos que explotaban programas federales, difundidos por 42 páginas, 26 de ellas todavía activas; una sola página, ya dada de baja, concentraba 251 anuncios sobre el programa Desenrola Brasil. La actividad de esas páginas cayó el 22 de septiembre y volvió después a los niveles anteriores. Es decir: el sistema antifraude de Meta atrapó a la cuenta declarada de un candidato a presidente y dejó pasar a las estafas que decía combatir. El NetLab aclaró que no puede afirmar una motivación política; lo que afirma es que la detección de fraude no funciona y que Meta no muestra los datos que respaldan sus defensas. Su nota se titula «Contra dados não há argumentos» y cierra: «Sem transparência, tudo é letra morta». 

Y todo lo demás

16 de octubre: Meta registra una falla que reduce los videos de Lula a seis segundos cuando se comparten en Stories. En los registros revisados por CTRL+Z, seguía abierta y sin causa.15 al 19 de octubre: empleados investigan comentarios que no aparecen en los posts de Lula. Dos fallas: una en el ordenamiento de comentarios, otra en los comentarios fijados. «Mitigadas».16 de octubre: Folha publica mensajes internos en los que empleados reconocen que las cuentas de Lula en Instagram fueron «afectadas negativamente por restricciones». Los mismos mensajes muestran la otra mitad de la asimetría: el perfil de Flávio Bolsonaro aparecía recomendado en las búsquedas de Instagram cuando la ley electoral obliga a excluir a los candidatos de las recomendaciones, y un canal de apoyo a Flávio figuraba entre los resultados de búsquedas relacionadas con Lula en WhatsApp. A Lula lo escondían; a Flávio lo mostraban. Al Jazeera, con AP y Reuters19 de octubre: un informe interno registra al menos seis problemas de alta prioridad abiertos sobre la cuenta de Lula en Instagram y en la aplicación de Meta AI. Seis días antes de la elección.Un relevamiento de la Secretaría de Comunicación del PT -es la parte, hay que leerlo así- encontró que la página de Flávio Bolsonaro tenía en promedio 2,96 veces más interacción que la de Lula, con 17,2% menos seguidores. Agência Brasil

Según CTRL+Z, ninguna de estas fallas afectó la cuenta de Flávio Bolsonaro. Y Meta todavía no hizo el post-mortem -el análisis posterior que la empresa realiza habitualmente una o dos semanas después de cada incidente- de ninguna de ellas.

Lo que dijo Meta

El 11 de octubre: «As alegações são simplesmente falsas e não encontram respaldo nos fatos». Y: «Muitos dos problemas técnicos mencionados não afetaram exclusivamente o Brasil ou contas específicas». Agência Brasil

El 16, tras la filtración de Folha, a Reuters: los problemas ya eran públicos; las conversaciones internas trataban sobre su gravedad, no sobre interferencia. En comunicado: «Any suggestion that Meta favors one side is false».

Sobre Meta AI, el comunicado oficial dice que el incidente «resultou de uma lacuna específica em nossas proteções, e não de viés político»: los filtros bloqueaban los nombres completos de los candidatos, pero «nem sempre reconheciam um candidato quando um primeiro nome comum era combinado com um número eleitoral». Agrega que «Luiz» con el número de Lula también podía generar carteles, y que corrigió la brecha «no mesmo dia». Sobre el alcance, sostiene que el 7 de octubre los contadores de visualizaciones estuvieron «congeladas, incorretas ou zeradas» unas cinco horas en más de cien países, sin afectar la distribución.

Lo que ese comunicado no dice es más revelador que lo que dice. La página «Estes são os fatos» no menciona el buscador de Instagram. Ni la regla de los cinco caracteres, ni por qué «Lula» no aparecía, ni por qué el problema volvió el 20 de octubre después de darlo por resuelto. El primer hecho del título de esta nota está ausente de la lista de hechos de Meta.

El vicepresidente de Meta en Brasil, Conrado Leister, no habló en público. Escribió una carta a clientes. Meta no respondió las preguntas escritas de CTRL+Z. Aprobó tres comunicados -el 10, el 16 y el 18 de octubre- y en ninguno explicó la regla de los cinco caracteres.

Lo que dijo el propio consejo de Meta

El 20 de octubre, el Oversight Board -el consejo de supervisión que Meta creó y financia para revisar sus decisiones de contenido- emitió una declaración sobre la elección brasileña. Dijo que las restricciones técnicas afectaron las cuentas de Lula, que la empresa no escaló esos problemas internamente y que debió garantizar revisión humana antes de tomar decisiones técnicas de aplicación. Habló de «recurring enforcement failures» y le pidió a Meta «do more to ensure that its enforcement practices during elections are transparent and consistent». Es el organismo de la propia Meta diciendo que la empresa sabía y no actuó. MLex sobre la declaración del Oversight Board

Lo que hizo la Justicia

El 11 de octubre, el ministro Marco Aurélio Bellizze, relator en el TSE, le dio a Meta 48 horas para explicarse y le ordenó preservar los registros de moderación, anuncios y métricas. El 15 ordenó isonomía: no reducir la distribución, no restringir búsquedas ni remover publicaciones de forma asimétrica, y aplicar criterios idénticos en la herramienta de IA. Multa: 500.000 reales por día. El 16, el pleno del tribunal formó mayoría para confirmarlo.

El 18, Bellizze dictaminó que Meta no había cumplido: no demostró el cumplimiento de medidas con plazo vencido y fijó «por conta própria, prazos diversos dos estabelecidos na decisão», lo que «equivale a descumprimento». Le dio 24 horas para probar que no redujo la distribución de contenido de las campañas ni restringió sus cuentas de anuncios, y elevó la multa a un millón de reales por día. 

El 20, Meta informó que había «completado la implementación de las medidas». La Procuraduría General Electoral leyó esa respuesta y concluyó que contenía un «reconhecimento expresso ou implícito de falhas no cumprimento das determinações»: las denuncias no se procesaron por igual, no hubo información individualizada sobre los anuncios reevaluados, y faltaba el detalle sobre 255 perfiles considerados inauténticos. Pidió la multa. Al 24 de octubre, según Folha, Meta no había sido multada.

Hay un segundo frente judicial. La coalición de Lula presentó una acción de investigación judicial electoral (AIJE) contra la fórmula de Flávio Bolsonaro por abuso de poder económico y uso indebido de las redes. El 22 de octubre, el corregidor general electoral, ministro Ricardo Villas Bôas Cueva, les dio 24 horas a Meta y a X para explicar cómo usan la inteligencia artificial, cómo distribuyen el contenido político, cómo gestionan los anuncios y las remociones, y -en el caso de Meta- las traducciones automáticas y las búsquedas de GIF y hashtags. Le ordenó además una revisión humana de la remoción del video «Flavinho de Papai», que Meta había bajado alegando uso de IA. Multa: 500.000 reales por día. Cueva fue cuidadoso: los elementos justifican investigar, pero «ainda não permitem comprovar as irregularidades apontadas».

El 22, en Washington, la diputada Pramila Jayapal y el senador Bernie Sanders, con once legisladores más, le escribieron a Zuckerberg: «it is unacceptable for any social media platform to favor one political candidate or party over another».

El contexto que Meta prefiere no mencionar

El 7 de enero de 2025, Zuckerberg anunció el fin del programa de verificación de datos, el regreso de las recomendaciones de contenido político y que buscaría el apoyo del gobierno de Donald Trump para presionar a los gobiernos extranjeros que, según él, censuran. Habló de «tribunais secretos» en América Latina. Un mes antes, Meta había donado un millón de dólares a la asunción de Trump. Agência Pública

Dos días después, Lula convocó una reunión de gabinete sobre Meta: «É extremamente grave»; «não pode um cidadão, dois cidadãos, três cidadãos acharem que podem ferir a soberania de uma nação».

Veintiún meses más tarde, el candidato que Meta no encontraba en su buscador era Lula, y el que su inteligencia artificial sí dibujaba era el candidato de Trump.

Lo que Meta va a decir, y por qué no alcanza

Hay que decirlo con claridad: los documentos internos que sostienen esta nota no muestran una orden de perjudicar a Lula. CTRL+Z, que los tiene, lo escribe así: los registros no evidencian una decisión deliberada de favorecer a un candidato, pero sí que la empresa sabía que los problemas afectaban desproporcionadamente a un lado. Roberta Braga, del Instituto de Democracia Digital de las Américas, dijo a Bloomberg Línea que no cree que Meta haya intentado cambiar el resultado, aunque sus acciones tuvieron un efecto disruptivo. Bloomberg Línea

La explicación más probable que Meta ofrecerá, si alguna vez ofrece una, es técnica: una cuenta marcada por un chequeo de seguridad arrastra en cascada todo lo demás -distribución, búsqueda, comentarios, anuncios- sin que nadie lo decida.

Esa explicación no la exime. La convierte en responsable de otra cosa: de dejar marcada la cuenta del presidente de Brasil durante tres semanas de balotaje, de dar por resuelta una falla que seguía abierta, de fijar sus propios plazos frente a una orden judicial y de no explicar nunca por qué su buscador necesitaba cinco letras para encontrar a un candidato que tiene cuatro. Una empresa que sabe que sus «errores» golpean a un solo lado y no los arregla no está equivocándose. Está eligiendo no corregir.

El resultado

El 4 de octubre, Flávio Bolsonaro ganó la primera vuelta con 47,03% contra 45,16% de Lula. El 25, Lula ganó el balotaje con 51,79% -64.256.232 votos- contra 48,21% de Flávio Bolsonaro, por 4.430.191 votos. 

Las fallas de Meta no decidieron la elección. La pregunta que dejan es otra: qué habría pasado en una elección más pareja, y qué pasará en la próxima, en Brasil o en cualquier otro país, si el dueño de Meta vuelve a tener un candidato.

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