Comodoro aportó un extra de $15 mil millones en regalías y le dio oxígeno a Chubut
Comodoro Rivadavia volvió a ser clave para las cuentas de la Provincia. La suba del barril de petróleo impactó en la liquidación de regalías de abril y dejó un ingreso adicional cercano a los $15 mil millones, un alivio financiero para Chubut en medio de un escenario económico complejo.
Según los datos reflejados por la Agencia de Recaudación de Chubut, durante abril ingresaron $50.435 millones en concepto de regalías petroleras, lo que representa una suba del 44% respecto de los $35.029 millones liquidados en marzo.
El salto se explica por la mejora del precio del crudo Escalante durante marzo, mes que corresponde a la liquidación abonada en abril. Mientras el barril internacional se mantuvo en niveles elevados, el precio interno también permitió una recomposición de los ingresos provinciales, aunque con diferencias respecto del valor internacional por efecto de retenciones y mecanismos de amortiguación.
Comodoro, otra vez, sosteniendo las cuentas provinciales
El dato vuelve a poner sobre la mesa el peso que tiene Comodoro en la economía de Chubut. La ciudad petrolera continúa siendo uno de los principales motores de ingresos para la Provincia, no solo por las regalías, sino también por la actividad que genera alrededor de la industria hidrocarburífera.
Cuando el barril sube, Chubut respira. Y buena parte de ese oxígeno llega desde Comodoro.
El ingreso adicional de abril permitió compensar parte de los aproximadamente $20 mil millones que la Provincia había perdido en términos reales durante el primer trimestre del año, cuando las regalías crecieron por debajo de la inflación.
En otras palabras: el aporte petrolero volvió a ser determinante para ordenar, aunque sea parcialmente, las cuentas públicas provinciales.
El contraste: la ciudad que aporta también atraviesa una crisis
Pero detrás del alivio financiero para Chubut aparece una fuerte contradicción. Mientras Comodoro sigue aportando recursos millonarios a la Provincia, la ciudad atraviesa una crisis profunda vinculada a la caída de la actividad, la pérdida de puestos de trabajo y la incertidumbre de numerosas familias afectadas por despidos o suspensiones.
El sector petrolero, que históricamente funcionó como columna vertebral de la economía local, viene atravesando un proceso de reacomodamiento con impacto directo en trabajadores, pymes, comercios y servicios vinculados a la actividad.
Cada equipo que se baja, cada empresa que ajusta y cada trabajador que queda afuera golpea no solo a una familia, sino también a toda la economía de Comodoro.
Por eso, el dato de las regalías expone una tensión cada vez más evidente: la ciudad sigue generando recursos fundamentales para Chubut, pero al mismo tiempo padece los efectos de una crisis que se siente en la calle, en los barrios y en el comercio local.
Regalías, derechos especiales y obras
Además de las regalías petroleras, la Provincia recibió otros $13.298 millones por derechos especiales vinculados a bonos complementarios surgidos de la renegociación de contratos hidrocarburíferos. Esos fondos, establecidos por la normativa vigente, deben destinarse a obras de infraestructura.
Ese ingreso también representa una mejora significativa respecto de los primeros meses del año y refuerza el peso del sector petrolero en el financiamiento provincial.
Sin embargo, en Comodoro el reclamo vuelve a repetirse: si la ciudad aporta una parte central de los recursos, también necesita respuestas concretas frente a sus problemas estructurales, su crisis laboral y las demandas de infraestructura que arrastra desde hace años.
Un alivio temporal, no una solución definitiva
La mejora de abril representa un alivio para la Provincia, pero no alcanza para resolver el problema de fondo. La evolución de las regalías depende en gran medida del precio internacional del petróleo, un factor altamente volátil y condicionado por conflictos internacionales, decisiones de mercado y variables externas.
Por ahora, el barril alto permitió recuperar parte de lo perdido. Pero para Comodoro, la discusión va más allá del número mensual: se trata de qué parte de ese aporte vuelve efectivamente a la ciudad que lo genera.
La postal es clara: Comodoro sigue poniendo el hombro para sostener a Chubut, pero al mismo tiempo enfrenta una crisis laboral y económica que golpea a miles de vecinos.
La Provincia recibe oxígeno, mientras en la ciudad petrolera muchos trabajadores siguen esperando respuestas.