Comodoro: aprueban por unanimidad el uso obligatorio de sillas de ruedas en grandes superficies y edificios públicos
El Concejo Deliberante respaldó la iniciativa que busca garantizar la accesibilidad de la tercera edad en bancos, supermercados, la terminal y el aeropuerto
El Concejo Deliberante local aprobó de forma unánime un proyecto de ordenanza clave para la accesibilidad urbana, impulsado por las concejalas Gabriela Simunovic y Mariela Aguilar (Arriba Chubut).
La nueva normativa establece la obligatoriedad de contar con, al menos, una silla de ruedas a disposición de los vecinos en edificios e instituciones de gestión pública, centros de salud, entidades bancarias, supermercados, la terminal de ómnibus, el aeropuerto, la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL) y aquellas farmacias que cuenten con superficies superiores a los 70 metros cuadrados.
La letra de la norma fue previamente analizada en comisión junto al secretario de Control Operativo del municipio, área que funcionará como la autoridad de aplicación encargada de fiscalizar el cumplimiento de la medida.
Esta iniciativa se acopla a una serie de ordenanzas que el cuerpo legislativo viene desarrollando desde el inicio de su gestión para proteger los derechos de la tercera edad, entre las que destaca la formalización del Consejo Municipal de Adultos Mayores, un espacio clave que emite las recomendaciones técnicas para el diseño de estas políticas públicas.
Aplausos y memoria: los homenajes de la jornada
La primera sesión ordinaria de junio también reservó un espacio para la emoción y el reconocimiento a la identidad comodorense. Por un lado, se otorgó la prestigiosa distinción honorífica "Cerro Chenque" al entrenador de básquet Nicolás Casalánguida, destacando su trayectoria deportiva a nivel nacional e internacional y su permanente vínculo con la ciudad.
Por el otro, se oficializó mediante ordenanza que el auditorio del Centro Cultural de Comodoro Rivadavia llevará el nombre del inolvidable locutor y periodista Carlos "Oso" Bareilles. El homenaje coincidió de manera exacta con el quinto aniversario de su fallecimiento, consolidando su legado en uno de los faros culturales más importantes de la ciudad.