Comodoro: le bajaron la pena al hombre que mató de un tiro en la nuca a su compañero
Juan Carlos Peralta había sido condenado a 17 años de prisión por el asesinato de Gastón Acosta en el barrio San Cayetano. Sin embargo, tras una revisión de la Cámara de Apelaciones, los jueces decidieron recortarle tres años a la sentencia.
El tribunal de Cámara decidió hacerle lugar de forma parcial al reclamo de la defensa y redujo de 17 a 14 años de prisión la condena para Juan Carlos Peralta por el homicidio de quien fuera su amigo, Gastón Acosta.
El caso venía con una condena firme de primera instancia tras un juicio por jurados. En la última audiencia de impugnación, el defensor público Gustavo Oyarzun tiró de la cuerda e intentó llevar la pena al mínimo legal para este tipo de delitos (10 años y 8 meses). Del otro lado, el fiscal general Facundo Oribones se plantó firme y exigió que se mantuvieran los 17 años originales. Al final, en una decisión dividida, los jueces Martín Montenovo, Cecilia Codina y Mónica García optaron por un punto medio: 14 años tras las rejas.
Una discusión, un cuchillo y una decisión fatal
Para entender el desenlace hay que rebobinar la película hasta la tarde del 26 de octubre de 2024. Alrededor de las 18:40, Peralta, Acosta y un tercero estaban compartiendo unas bebidas en una casa ubicada en la esquina de Antonio Garcés y Ricardo Balbín, en la zona de "El Cerrito" del barrio San Cayetano.
Las copas pasaron, el ambiente se picó y se armó una discusión. Según la reconstrucción fiscal, en medio del cruce, Acosta peló un cuchillo para amedrentar a Peralta. La respuesta de este último, lejos de calmar las aguas, fue letal: sacó un arma de fuego y gatilló. El balazo entró directo por la nuca de Acosta y salió por su mandíbula, cortándole la médula y provocándole la muerte en el acto.
"Vengan acá, maté a mi amigo"
Lo particular del caso es que el mismísimo Peralta fue quien levantó el teléfono para llamar a la Seccional Sexta. Su confesión a los policías quedó grabada en el expediente: "Yo maté a mi amigo, me defendí, él me quiso hincar y lo maté, vengan acá".
Cuando los patrulleros llegaron al lugar, Peralta los estaba esperando, pero del arma no había ni rastro. ¿Qué pasó con la pistola? El ahora condenado aseguró que otra persona se la había llevado antes de que cayera la policía.
El caso quedó caratulado bajo la figura técnica de "homicidio agravado por el uso de arma de fuego". Mientras Peralta asimila sus nuevos 14 años de condena, los familiares de la víctima presenciaron la audiencia acompañados por el Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD), masticando la amarga sensación de que, al menos para la justicia, la vida de Gastón hoy vale tres años menos de cárcel.