Comodoro Rivadavia: la pleamar provocó una fuerte marejada y el agua llegó a la avenida Ducos
El fenómeno se registró durante la noche y alcanzó su punto máximo a las 22:15. El avance del agua generó complicaciones para los vehículos en la zona costera y llegó hasta sectores de la calle Arenales, en el barrio Usina. Defensa Civil recorrió el lugar para evaluar la situación.
La costa de Comodoro Rivadavia volvió a verse afectada durante la noche por una intensa marejada asociada a la pleamar. El pico de la marea se registró este último viernes a las 22:15 y, durante ese período, el agua avanzó sobre distintos sectores cercanos al litoral.
Uno de los puntos donde el fenómeno se hizo más visible fue la avenida Ducos, donde el agua llegó hasta la calzada y obligó a los conductores a circular con especial precaución.
La presencia de agua sobre la avenida generó una situación de riesgo para quienes transitaban por el sector, especialmente debido a la posibilidad de que la calzada quedara resbaladiza y a la reducción de la visibilidad durante la noche.
Otro de los sectores que generó preocupación fue la calle Arenales, en el barrio Usina, donde el avance del agua alcanzó terrenos próximos a las viviendas.
La cercanía entre la línea costera y algunas propiedades mantiene en alerta a los vecinos cada vez que se registran marejadas importantes, especialmente cuando coinciden con pleamares de mayor amplitud y condiciones de viento que favorecen el ingreso del agua hacia sectores urbanos.
Durante la noche, personal de Defensa Civil se acercó al lugar para observar la situación y evaluar el alcance del avance del agua.
Las marejadas pueden producirse cuando las condiciones del mar, el viento y el nivel de la marea se combinan y favorecen un mayor avance del agua hacia la costa. En sectores urbanos ubicados muy próximos al litoral, este fenómeno puede generar acumulación de agua sobre calles y espacios públicos.
En Comodoro Rivadavia, la situación adquiere particular importancia debido a la extensión de su frente costero y a la existencia de sectores urbanos cercanos al mar. La infraestructura costera, además, puede quedar expuesta durante episodios de oleaje intenso.
La pleamar, por sí sola, no implica necesariamente una inundación. Sin embargo, cuando coincide con marejadas, oleaje elevado o viento, el agua puede superar sectores habituales de la línea costera y avanzar sobre calles y terrenos próximos.
Ante la presencia de agua sobre la calzada, se recomienda a los conductores reducir la velocidad, mantener distancia con otros vehículos y evitar ingresar a sectores donde el nivel del agua pueda resultar difícil de determinar.
La situación puede cambiar rápidamente a medida que baja la marea, pero también puede agravarse si persisten el oleaje y las condiciones de viento.
Foto: Del Mar Digital