Con el mercado más caro de su historia, River volvió a perder y está último
Pese a protagonizar el mercado de pases más caro de su historia, el equipo de Coudet sumó su cuarta derrota consecutiva en el Torneo Clausura y sigue sin convertir goles. Polémica por un penal no sancionado sobre Ángel Correa.
El presente de River Plate se vuelve cada vez más sombrío y alarmante. El conjunto de Núñez cayó por 1 a 0 frente a Tigre en el estadio José Dellagiovanna por la cuarta fecha del Torneo Clausura de la Liga Profesional, encadenando su cuarta caída consecutiva en el certamen y ubicándose en la última posición del campeonato. El proceso de Eduardo Coudet, que ya venía golpeado desde la final perdida en el Apertura ante Belgrano, muestra un equipo sin respuestas futbolísticas ni capacidad de reacción.
La profunda crisis contrapone de manera drástica con la inversión realizada en el último libro de pases, el más abultado en la historia de la institución. En Victoria hicieron sus presentaciones refuerzos de jerarquía internacional como Ángel Correa, Francisco Ortega y Tobías Andrada, a la espera de la incorporación de Thiago Almada, tras un desembolso récord de 25 millones de dólares. Sin embargo, los nombres propios no lograron maquillar el deficitario funcionamiento colectivo.
Un penal reclamado y pocas ideas en ataque
La gran controversia de la tarde en Victoria ocurrió a los 35 minutos de la primera etapa, cuando Ángel Correa ingresó al área tras ser habilitado por Lucas Beltrán y cayó derribado tras un contacto con Nahuel Banegas. Pese a las intensas protestas de todo el plantel de River, el árbitro Andrés Gariano omitió la infracción y el VAR no intervino para revisar la jugada.
Más allá de esa acción puntual, la producción ofensiva de River volvió a ser sumamente pobre. Salvo por impulsos aislados de Aníbal Moreno en el eje y las proyecciones de Ortega por izquierda, la visita se volvió previsible y abusó del toque lateral. La sólida línea defensiva de Tigre -sostenida por Valentín Moreno, Joaquín Laso, Alan Barrionuevo y Banegas- neutralizó con soltura cada avance, haciendo que el arquero Felipe Zenobio pasara una jornada sin grandes exigencias.
Contundencia del Matador y desesperación visitante
En el complemento, el equipo de Victoria sacó provecho del desorden del rival. A los pocos minutos de la segunda mitad, Ignacio Russo capitalizó una desatención en la zaga de River para marcar el único tanto del partido. Con la ventaja a su favor, el dueño de casa replegó sus líneas con orden y cerró todos los caminos.
Los ingresos de Joaquín Freitas y Tomás Galván no modificaron el trámite. River terminó envuelto en la desesperación, chocando repetidamente contra la estructura defensiva de Tigre y sellando un nuevo capítulo de una crisis deportiva que no parece encontrar piso.