Confirmaron la condena a un médico por abuso sexual y deberá cumplir 8 años y medio de prisión
La Cámara en lo Penal de Esquel rechazó parcialmente la impugnación presentada por la defensa y ratificó la responsabilidad penal del profesional. También confirmó su inhabilitación perpetua para ejercer la medicina.
La Cámara en lo Penal de Esquel confirmó la condena contra el médico Fabián Esteban Díaz, quien fue hallado culpable por un jurado popular en una causa por abuso sexual ocurrida en Lago Puelo.
El tribunal rechazó parcialmente el recurso de impugnación presentado por la defensa y ratificó la sentencia dictada tras el veredicto del jurado. De este modo, Díaz fue condenado a 8 años y medio de prisión de cumplimiento efectivo y a la inhabilitación especial perpetua para ejercer la medicina.
Al analizar el caso, los jueces revisaron la totalidad de las pruebas presentadas durante el juicio y concluyeron que el veredicto del jurado contó con suficiente respaldo probatorio y una correcta valoración jurídica.
Asimismo, validaron el testimonio de la denunciante y señalaron que las precisiones que fue incorporando sobre la modalidad del abuso son compatibles con los procesos de develación de traumas sexuales, por lo que no constituyen contradicciones ni afectan su credibilidad.
La Cámara también descartó que la cobertura periodística del caso hubiera influido en la imparcialidad del jurado, al considerar que no se acreditó que sus integrantes hubieran tenido contacto con esas publicaciones ni que ello hubiera condicionado su decisión.
En el fallo, además, se confirmó que el contexto de violencia de género constituye un agravante válido para la fijación de la pena y se rechazó el planteo de la defensa respecto de una supuesta doble valoración de los mismos hechos.
Los magistrados sostuvieron que las maniobras acreditadas durante el juicio, que incluyeron inmovilización y el uso de fuerza física, excedieron cualquier procedimiento médico legítimo y configuraron una conducta penalmente reprochable.
Los hechos
El abuso ocurrió en julio de 2018, durante una consulta en un centro médico de Lago Puelo.
Según la acusación de la Fiscalía, el profesional se aprovechó de su posición de autoridad y del contexto de la atención médica para agredir sexualmente a la paciente. Además, posteriormente la habría amenazado con el objetivo de garantizar su silencio.
Al momento de fijar la pena, se valoró como agravantes el abuso de la función profesional, la magnitud del daño ocasionado y las secuelas psicológicas persistentes que sufrió la víctima, las cuales fueron acreditadas mediante peritajes especializados en trauma.