Conmoción mundial: Falleció Noelia, la paciente más joven en recibir la muerte asistida tras un calvario judicial
Tenía 25 años y quedó parapléjica tras un intento de suicidio derivado de una agresión sexual. Su padre intentó frenar la eutanasia en los tribunales durante dos años, pero finalmente ella logró cumplir su última voluntad este jueves
"Quiero irme ya y dejar de sufrir y punto". Esa frase, cargada de un dolor que las palabras difícilmente alcanzan a describir, fue el testamento en vida de Noelia Castillo. Este jueves, a los 25 años, la joven española -cuya historia conmovió al mundo- falleció en su habitación de la residencia de Sant Pere de Ribes, en Cataluña, tras recibir la muerte asistida que venía reclamando como un derecho básico a la dignidad.
Noelia no tuvo una vida fácil; tuvo una vida marcada por la tragedia. Criada en una familia desestructurada y atravesada por el trauma de una agresión sexual múltiple en 2022, la joven intentó quitarse la vida poco después. Aquel episodio la dejó parapléjica, con dolores neuropáticos crónicos, dependencia funcional total y un sufrimiento que ella misma calificaba de "insoportable e irreversible".
Una batalla legal de dos años
El camino hacia su descanso final fue un calvario judicial. Originalmente, su eutanasia debía realizarse en agosto de 2024, pero una orden judicial frenó el procedimiento in extremis. Su padre, apoyado por organizaciones civiles, llevó el caso hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos para impedir que su hija muriera.
Sin embargo, detrás de la "protección de la vida" que alegaba su progenitor, Noelia denunció una realidad mucho más oscura en entrevistas televisivas: "¿Para qué me quiere viva? ¿Para tenerme en un hospital? No me llama nunca, solo me trae comida", disparó la joven, sugiriendo incluso intereses económicos detrás de la negativa de su padre.
El último deseo: "Morirme guapa"
Fiel a su estilo y con una entereza que asombró a los médicos, Noelia planificó su despedida hasta el último detalle. No quería que el dolor fuera la última imagen que el mundo tuviera de ella. "Voy a ponerme el vestido más bonito de mi armario y un maquillaje sencillo. Siempre pensé que quiero morirme guapa", confesó antes del procedimiento.
Finalmente, este jueves 26 de marzo, se despidió de su madre -la única que respetó su voluntad- y cerró los ojos en su "zona de confort", la residencia donde pasó sus últimos meses.
Un precedente histórico
Noelia se convirtió en la paciente más joven de España en recibir la eutanasia y la sexta con un cuadro de salud mental complejo en Cataluña. Su caso reabre un debate feroz sobre la autonomía del paciente frente a los deseos de la familia y el rol del Estado en situaciones de sufrimiento extremo.
Para Noelia, la muerte no fue una derrota, sino la única salida a un cuerpo que se había convertido en su propia cárcel. Logró, después de tanto pelear, lo que más quería: dejar de sufrir.