Desapareció un avión ambulancia con seis personas a bordo: declaró una emergencia y se perdió su rastro en el Atlántico
Un Gulfstream G100 que había despegado de Bermudas rumbo a Boston dejó de transmitir datos durante la madrugada. A bordo viajaban dos pilotos, dos integrantes del equipo médico, un paciente y un familiar. La Guardia Costera de Estados Unidos desplegó aviones, helicópteros y una embarcación para intentar localizar la aeronave.
Un avión ambulancia con seis personas a bordo es buscado intensamente en el océano Atlántico después de que la aeronave declarara una emergencia y se interrumpiera todo contacto durante un vuelo entre Bermudas y Boston. El operativo de búsqueda y rescate se concentra en las aguas próximas a Nantucket, Massachusetts, donde se registró la última señal conocida.
La aeronave es un Gulfstream G100, matrícula canadiense C-GRJP, perteneciente a Latitude Air Ambulance. Había partido durante la noche del viernes desde el Aeropuerto Internacional L.F. Wade, en Bermudas, con destino al Aeropuerto Internacional Logan de Boston.
En el interior del avión viajaban seis personas: dos pilotos, dos profesionales de la salud, un paciente y un familiar que lo acompañaba.
Según los datos disponibles sobre el vuelo, el Gulfstream G100 había mantenido durante buena parte del trayecto una altitud cercana a los 24.000 pies. Sin embargo, durante la última etapa del recorrido comenzó a descender de manera significativa antes de que se perdiera la transmisión de sus datos.
La comunicación se interrumpió aproximadamente a la 1:30 de la madrugada, hora local, cuando la aeronave se encontraba en las inmediaciones de Nantucket, una isla ubicada frente a la costa de Massachusetts y a unos 150 kilómetros al sudeste de Boston.
Antes de desaparecer de los sistemas de seguimiento, el comandante había comunicado una situación de emergencia. Los controladores aéreos intentaron posteriormente recuperar el contacto con la tripulación y solicitaron asistencia a otra aeronave que se encontraba en la zona, pero no recibieron respuesta.
La desaparición activó un operativo de búsqueda y rescate de gran magnitud en el Atlántico. La Guardia Costera de Estados Unidos movilizó distintos recursos para rastrear la superficie del océano y localizar posibles restos o señales de los ocupantes.
Entre los medios utilizados se encuentran un avión HC-144 Ocean Sentry, un helicóptero MH-60 Jayhawk, un avión HC-130 Hércules, una embarcación de salvamento y el buque guardacostas William Sparling.
La búsqueda aérea resulta especialmente importante en las primeras etapas de una emergencia de este tipo, ya que permite cubrir grandes extensiones de océano en menos tiempo. Al mismo tiempo, las unidades marítimas pueden aproximarse a los sectores donde se detecten posibles indicios.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) emitió durante la madrugada un aviso relacionado con la búsqueda y rescate y posteriormente notificó a la Guardia Costera.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) también comenzó a recopilar información relacionada con el incidente. En esta etapa, los investigadores pueden analizar los registros de comunicaciones, los datos de seguimiento del vuelo, las condiciones meteorológicas y cualquier información disponible sobre el comportamiento de la aeronave antes de perder contacto.
Por el momento, la interrupción de las comunicaciones y el descenso registrado antes de la desaparición no permiten establecer por sí solos qué ocurrió con el avión. La investigación deberá determinar si se trató de un problema técnico, una emergencia médica, una dificultad relacionada con las condiciones de vuelo u otra circunstancia.
El área próxima a Nantucket presenta un desafío particular para los equipos de rescate debido a la enorme extensión del océano que debe ser inspeccionada. En una emergencia marítima, además, la posición de una aeronave puede variar rápidamente respecto del último punto registrado debido al viento, las corrientes y el movimiento del agua.
Por ese motivo, los equipos de búsqueda utilizan la última ubicación conocida, los datos de navegación y las comunicaciones de la tripulación para establecer las zonas prioritarias de rastreo.
La prioridad de las autoridades es encontrar la aeronave y determinar el estado de las seis personas que viajaban a bordo. Mientras continúan las tareas en el Atlántico, las autoridades trabajan con la información disponible para reconstruir los últimos minutos del vuelo.