Desmantelan una chanchería clandestina en el barrio Máximo Abásolo: faena ilegal y riesgo sanitario en plena zona urbana
En un operativo conjunto entre el Municipio y la Policía de Chubut, clausuraron un predio donde criaban y comercializaban cerdos en condiciones precarias. Los dueños tienen un plazo urgente para desalojar a los animales
Tras una orden de la Unidad Fiscal Especializada (UFE) del Ministerio Público Fiscal, personal de las direcciones Generales de Habilitaciones, Veterinaria y Ambiente del Municipio, con el apoyo de la Policía del Chubut, intervino en un domicilio particular del barrio Máximo Abásolo, donde funcionaba un criadero y punto de venta ilegal de carne porcina.
La intervención se originó a raíz de denuncias por presunto maltrato animal y actividades comerciales totalmente irregulares. Al ingresar al predio, ubicado en la zona de Quintas, las autoridades se encontraron con un escenario preocupante: 15 porcinos eran criados en condiciones de extrema precariedad en los patios traseros de dos viviendas del inmueble.
Foco infeccioso y peligro para la salud
El predio contaba con instalaciones improvisadas que incluían corrales y parideras. Durante la inspección, la Dirección General de Ambiente evaluó el severo impacto ambiental y los riesgos directos para la salud pública generados por la acumulación de desechos y los fuertes olores emanados del lugar.
El secretario Miguel Gómez, quien estuvo a cargo de la supervisión del procedimiento, fue categórico respecto a la gravedad de la situación:
"Pudimos observar que había numerosos porcinos que están en condiciones irregulares y que bajo ningún precepto el lugar fue habilitado en una zona urbanizada".
Clausura inmediata y desalojo
El foco de mayor alerta para las autoridades fue el riesgo sanitario del producto que salía de ese lugar. "Clausuramos el lugar en lo que respecta a la venta de carne, porque es preocupante; en este marco, ellos faenan y comercializan la carne en forma totalmente irregular", detalló Gómez.
Ante el peligro que representa el consumo de carne sin ningún tipo de control bromatológico, el Municipio clausuró la actividad comercial y otorgó un plazo perentorio y obligatorio a los propietarios para evacuar la totalidad de los animales y cesar definitivamente con la actividad de cría y faena. "Los anoticiamos de que no pueden continuar con esto", sentenció el funcionario.
Por otra parte, el área de Veterinaria también evaluó el estado de varios perros que se encontraban en el inmueble ante las sospechas de maltrato animal, aunque en este caso Gómez aclaró que no se detectaron anomalías ni signos de violencia en los caninos.
Desde el Ejecutivo local adelantaron que se intensificarán estos controles sorpresivos en distintos puntos de Comodoro Rivadavia con el objetivo de garantizar la salud pública, la higiene ambiental y la tranquilidad de los vecinos.