Después de 37 años, Jaime Silberberg dejó de ser la histórica voz del Socios Fundadores: "Ahora voy a poder alentar"
Durante casi cuatro décadas acompañó desde el micrófono los partidos de Gimnasia y Esgrima de Comodoro. En diálogo con ABC Radio contó por qué decidió cerrar el ciclo después del campeonato y aseguró que seguirá yendo a la cancha, pero ahora para alentar como un hincha más.
Para generaciones de hinchas de Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, su voz terminó convirtiéndose en parte inseparable de cada noche en el Socios Fundadores. Después de 37 años acompañando al equipo en la Liga Nacional, Jaime Silberberg decidió ponerle punto final a esa etapa.
En diálogo con ABC Radio, Silberberg aclaró que la decisión no fue repentina ni estuvo vinculada con algún inconveniente con el club. Por el contrario, ya la había comunicado a la Comisión Directiva cuando terminó la temporada anterior, justamente después de la consagración de Gimnasia.
"Cuando terminó la liga anterior, donde salimos campeones, yo avisé a Comisión Directiva que no iba a continuar. Había cumplido una etapa", explicó.
Una despedida con Gimnasia campeón
El título terminó siendo una manera inmejorable de cerrar un recorrido que Silberberg ya había decidido finalizar independientemente del resultado deportivo.
"Me volvieron a llamar para que siguiera, pero no. Yo había tomado una decisión y dije basta", contó.
Incluso reveló que mucho antes de conocer cómo terminaría aquella temporada ya les había anticipado a sus amigos más cercanos que sería su último año.
"Yo decía que ya ese iba a ser el último año, saliera campeón Gimnasia o no saliera campeón", recordó.
La particularidad fue que aquel equipo que inicialmente parecía destinado a transitar la mitad de la tabla comenzó a crecer durante la competencia hasta terminar levantando el campeonato.
Mucho más que 37 años detrás de un micrófono
Aunque su voz acompañó durante 37 años la participación de Gimnasia en la Liga Nacional, la historia de Silberberg con el club comenzó mucho antes.
Participó de comisiones directivas y comisiones de padres y estuvo involucrado desde los tiempos en que Gimnasia todavía competía en la Liga B.
"Se trabajó muchísimo", recordó sobre aquellos primeros años.
Desde esa perspectiva, destacó el crecimiento alcanzado por la institución y valoró particularmente el trabajo de la actual dirigencia.
Para Silberberg, Gimnasia consiguió posicionarse en un lugar de reconocimiento nacional que excede largamente las dimensiones de una institución del interior del país.
"Ahora voy a poder alentar"
Su retiro del micrófono no significa, de ninguna manera, alejarse del Socios Fundadores.
"Yo no me voy a alejar del club. Voy a seguir yendo porque quiero, voy a ir a ver los partidos y alentar al equipo", aseguró.
Y allí aparece una de las pequeñas libertades que recuperará después de tantos años trabajando durante los encuentros.
Mientras era la voz oficial del estadio, Silberberg debía mantener la neutralidad correspondiente a quien se encontraba detrás de la mesa de control. No podía festejar, saltar, aplaudir ni exteriorizar lo que sentía ante cada jugada de Gimnasia debido a las disposiciones reglamentarias.
"Estaba en una situación siendo la voz del estadio en la que realmente no podía expresar lo que sentía", explicó.
Eso ahora cambiará.
Después de 37 temporadas poniendo su voz a innumerables noches de Liga Nacional, Jaime Silberberg seguirá ocupando un lugar en el Socios Fundadores. Esta vez, sin micrófono y con una diferencia que para él no es menor: ahora podrá gritar, aplaudir y alentar a Gimnasia como cualquier otro hincha.