Divorcio "Senior": Aumentan las separaciones en parejas con más de 30 años de casados
Una investigación judicial analizó 600 expedientes entre 2022 y 2024. El estudio revela que el amor legal dura, en promedio, 14 años y que las estructuras familiares aún conservan fuertes "resabios patriarcales" en el cuidado de los hijos.
¿Cuánto dura el amor ante la ley? Según una investigación reciente de la Justicia de Córdoba, la respuesta es, en promedio, 14 años. El informe, titulado "¿Cuánto dura el amor?-Análisis descriptivo de las sentencias de divorcio", arroja cifras contundentes sobre la metamorfosis del vínculo matrimonial en la capital provincial: hoy, por cada 1,7 bodas que se celebran, se firma una sentencia de divorcio.
El estudio, dirigido por la jueza de familia Cecilia María Ferrero, analizó exhaustivamente 600 expedientes del período 2022-2024. Los resultados no solo muestran una aceleración en las rupturas, sino que trazan un perfil de quiénes son los que deciden poner fin a la convivencia legal y en qué momento de la vida lo hacen.
La madurez: el escenario de las rupturas
Contrario a la creencia popular de que los jóvenes se divorcian más rápido, el relevamiento indica que el proceso suele darse en plena madurez. El 63% de los solicitantes tiene entre 41 y 60 años, mientras que un notable 10% de las causas involucra a personas de entre 61 y 70 años. Incluso, el Poder Judicial detectó casos de separaciones tras más de tres décadas de convivencia.
El género también juega un rol en los tiempos de la decisión. Según el equipo de investigación, las mujeres suelen ser quienes impulsan el divorcio en matrimonios de larga data (20 a 30 años). En contraste, los hombres suelen iniciar los trámites en vínculos mucho más breves (menores a un año) o en la franja de los 15 a 20 años de casados.
Los "resabios patriarcales" en la posconvivencia
Uno de los puntos más críticos de la investigación, que integra el libro especial por los 20 años del Centro de Perfeccionamiento Ricardo C. Núñez, es la persistencia de roles tradicionales tras la ruptura. El informe señala que, a pesar de los avances sociales, todavía existen marcados "resabios patriarcales" en la organización familiar posterior al divorcio.
Residencia materna: El 39% de los hijos e hijas continúa viviendo principalmente con la madre.
Cuidado alternado: Solo el 25% de las parejas pactó un sistema de cuidado compartido equilibrado.
Residencia paterna: Apenas el 8,7% de los hijos permanece en el domicilio del padre.
"Siguen prevaleciendo estructuras donde, tras la disolución, la residencia materna es el centro desde donde se gestionan las necesidades de la descendencia", concluye el estudio, evidenciando que la carga del cuidado sigue recayendo mayoritariamente sobre las mujeres.