Políticas

¿Eficiencia o control? El gobierno nacional incorpora un modelo de ingeniería virtual sobre la población vulnerable

El Gobierno confía la política social a un algoritmo de Inteligencia Artificial, pero posterga el debate sobre la privacidad de los datos de la población

 El presidente Javier Milei anunció este viernes con entusiasmo el lanzamiento del "Gemelo Digital Social", una herramienta de Inteligencia Artificial (IA) con la que el Ministerio de Capital Humano pretende rediseñar las políticas asistenciales del país. A través de sus redes sociales, el mandatario aseguró que "Argentina se adelanta al futuro" al convertirse en la primera nación del mundo en aplicar este tipo de tecnología predictiva al plano social. Sin embargo, la ambiciosa promesa oficial convive con el recelo técnico ante la falta de precisiones sobre el manejo de la información sensible de los ciudadanos.

"Por primera vez, nuestro país lidera el futuro social. El Ministerio de Capital Humano presenta el Gemelo Digital: un cambio de paradigma en la política social con el uso de Inteligencia Artificial", celebró Milei en su cuenta de X, defendiendo un esquema que busca sepultar la asistencia tradicional reactiva para dar paso a un modelo de supuesta anticipación estatal.

Un experimento inédito: de las máquinas a las personas

El concepto de "gemelo digital" proviene estrictamente de la ingeniería, la arquitectura y el urbanismo de las smart cities (ciudades inteligentes). Consiste en crear una réplica virtual y dinámica de un sistema físico -como una red de transporte o un edificio- para simular su comportamiento ante diferentes variables y predecir fallas. La particularidad del plan local radica en que la actual gestión pretende trasladar esta lógica matemática e instrumental directamente a las personas y a las vulnerabilidades socioeconómicas.

Según detallaron fuentes oficiales, el software operará bajo la siguiente dinámica:

Centralización de datos: Se unificará un gran volumen de información proveniente de múltiples áreas del Estado y del sector privado en una sola base central.

Proyecciones algorítmicas: Mediante IA, el sistema simulará escenarios para responder qué ocurriría ante determinada política o qué variables sociales están asociadas entre sí.

Diseño estratégico: El modelo buscará calcular de antemano qué acciones estatales lograrán un impacto óptimo en el desarrollo del capital humano.

A pesar de que el discurso gubernamental exalta la optimización y la eficiencia en el gasto, diversos analistas advierten sobre los riesgos de reducir la complejidad de la pobreza y la asistencia a meras variables estadísticas procesadas por un software.

Las alarmas: bases de datos opacas y ética en lista de espera

Los puntos más controversiles del anuncio radican en la letra chica de su implementación y en las nulas garantías iniciales sobre los derechos individuales. Desde el Ministerio de Capital Humano confirmaron que el proyecto se nutrirá de registros de distintas dependencias del Estado, pero no especificaron cuáles serán esos organismos ni qué tipo de datos ciudadanos quedarán expuestos al escrutinio del algoritmo.

El dato más llamativo de la planificación oficial es el orden de sus prioridades. La propia cartera de Capital Humano admitió que el debate sobre la privacidad, la "ética algorítmica" y los marcos legales regulatorios recién se abordará en "fases posteriores" del proyecto.

Esto significa que el diseño de la herramienta y el cruce masivo de información de la población avanzarán de manera concreta antes de que se hayan establecido los límites legales esenciales para proteger la identidad, el derecho a la intimidad y la confidencialidad de los administrados.

El despliegue de la iniciativa comenzará formalmente con la creación de una mesa de trabajo integrada por especialistas de los sectores público, privado, académico y tecnológico. Mientras el oficialismo se apoya en la épica de la modernización científica para justificar este giro tecnológico, la falta de transparencia en los protocolos de ciberseguridad y la ausencia de un marco ético previo siembran dudas sobre si el "Gemelo Digital" será una solución eficiente o un sofisticado mecanismo de control de datos a gran escala.

Con información de Clarín e Infobae.

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