"El ajuste no da para más": el duro reclamo de Comodoro en la quinta Marcha Universitaria
Entre el cansancio por la falta de respuestas y el temor al futuro, estudiantes, docentes, jubilados y familias marcharon para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y frenar las políticas de ajuste que golpean a la educación y la salud pública.
COMODORO RIVADAVIA. Este jueves 15 de octubre, las calles del centro comodorense volvieron a convertirse en el escenario del reclamo colectivo. La quinta Marcha Federal Universitaria congregó a una multitud heterogénea -estudiantes, docentes, jubilados, familias y personas con discapacidad- unida por una misma preocupación: el desfinanciamiento sistemático de la educación pública y el impacto directo de las políticas de ajuste sobre los derechos fundamentales.
La jornada, cargada de un clima de resistencia pero también de incertidumbre, puso en evidencia el deterioro del poder adquisitivo de las becas estudiantiles y la crisis presupuestaria que atraviesan las universidades nacionales. Sin embargo, en esta oportunidad, la consigna trascendió los muros académicos para articularse con otros sectores fuertemente afectados por la coyuntura socioeconómica.
Una lucha multisectorial en la calle
A lo largo del recorrido, los participantes coincidieron en que el conflicto educativo no es un hecho aislado, sino parte de una problemática estructural que afecta a la comunidad en su conjunto. Entre los reclamos más firmes se destacaron la exigencia del cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario y el rechazo generalizado al Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU 70/23).
"Hemos apoyado todas las marchas que hubo en Comodoro. Creemos en la unidad en acción y en que las causas son justas. El famoso DNU 70/23 desfinancia a las universidades, pero también perjudica la salud pública, a los jubilados y a las personas con discapacidad. Es todo el mismo combo", expresó con firmeza uno de los referentes presentes durante la movilización.
Asimismo, se hicieron oír duras advertencias sobre la situación social, marcando una profunda preocupación por "la destrucción del PAMI y el sistema de salud pública", e instando a la oposición política a tomar medidas legislativas para revertir el rumbo económico.
Persistencias, desgaste y la incertidumbre del mañana
Más allá de la masiva convocatoria, entre los asistentes se percibía un sentimiento ambivalente: la convicción de defender lo conquistado frente al agotamiento que genera la falta de respuestas institucionales.
"Hablamos de un panorama bastante desolador. Llevamos dos años reclamando exactamente por lo mismo: que se cumpla la ley y nada más. Sientes que no hay retroalimentación entre lo que se pide y lo que se da, es como la nada misma", confesó con desazón una de las manifestantes.
El temor al futuro y el impacto de las próximas citas electorales también se colaron entre los testimonios de la marcha, donde varios participantes manifestaron el desgaste emocional y el miedo constante ante un escenario que ofrece cada vez menos certezas.
Pese al desaliento imperante, la comunidad de Comodoro Rivadavia volvió a dejar en claro que la movilización sigue siendo la principal herramienta de expresión. Entre pancartas, cantos y aplausos, la quinta marcha universitaria concluyó con un mensaje contundente: la educación y la salud pública no son un gasto, sino derechos irrenunciables que se defienden en la calle.