El asado se vuelve un lujo: la carne subió más de 60% en cinco meses
Los precios de los principales cortes registraron fuertes aumentos desde octubre. En la Patagonia, y particularmente en ciudades como Comodoro Rivadavia, el impacto es aún mayor debido a los costos logísticos y al elevado costo de vida regional.
El precio de la carne volvió a encender alarmas en el bolsillo de los argentinos. Según datos privados del sector, los principales cortes acumulan una suba cercana al 60% en apenas cinco meses, un aumento que se produjo incluso durante el verano, una época en la que el consumo suele caer.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), solo en enero los cortes relevados registraron variaciones de entre el 5,7% y el 8,1%, con aumentos destacados en productos como la paleta y la nalga. Sin embargo, entre febrero y los primeros días de marzo comenzaron a observarse movimientos dispares en los precios.
Datos de la Cámara de Matarifes y Abastecedores (CAMyA) indican que algunas subas recientes se registraron en cortes como el asado americano (5,1%) y el bife de chorizo (4,6%), mientras que otros mostraron ajustes más moderados, como la bola de lomo y la cuadrada (3,6%).
En contraste, algunos cortes registraron bajas en ese período. El asado cayó 11,2%, seguido por el matambre (-8,9%), la tapa de asado y tapa de nalga (-7,6%) y el peceto (-6%), aunque estas reducciones no compensan el fuerte aumento acumulado en los últimos meses.
El impacto es mayor en la Patagonia
Aunque la suba de la carne se registra en todo el país, en la Patagonia el impacto es aún más fuerte. En ciudades como Comodoro Rivadavia, Puerto Madryn y Trelew, los alimentos básicos lideran las subas del índice de precios regional.
Según datos del INDEC, la inflación en la región patagónica alcanzó el 2,9% en enero, con un fuerte impulso del rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas, que registró un aumento del 3,4%. Dentro de ese grupo, la carne fue uno de los productos que más presionó sobre el índice.
En la práctica, esto se traduce en precios más altos que el promedio nacional en carnicerías y supermercados del sur, donde factores como el transporte, la distancia a los centros de producción y los costos de operación elevan los valores finales.
Para muchas familias de Comodoro Rivadavia, llenar la heladera se convirtió en uno de los principales desafíos del presupuesto mensual, en un contexto donde también aumentan otros productos básicos como el pan, el pollo y los huevos.
Por qué sube la carne
El presidente de CAMyA, Leonardo Rafael, explicó que las subas recientes se explican principalmente por la baja oferta de hacienda.
"Tenemos las mismas 50 millones de cabezas que hace 50 años", señaló el dirigente, quien además recordó que el sector todavía enfrenta las consecuencias de la histórica sequía de 2022 y 2023, que afectó la producción ganadera.
El especialista remarcó que en algunos casos los frigoríficos y carnicerías debieron resignar parte de su margen de rentabilidad para sostener las ventas, ya que se trata de un producto perecedero que no puede quedar mucho tiempo sin salida.
Un problema que podría durar años
El economista especializado en agroindustria David Miazzo advirtió que los precios de la carne podrían mantenerse elevados durante un período prolongado.
"El precio de la carne se mantendrá alto entre dos y tres años, porque el ciclo ganadero es lento", explicó.
El motivo es biológico y productivo: cada vaca produce en promedio un ternero por año, y ese animal puede tardar entre tres y cinco años en completar su ciclo productivo, lo que limita la velocidad con la que puede recuperarse la oferta.
Mientras tanto, el tradicional asado argentino -símbolo de reuniones familiares y encuentros sociales- empieza a convertirse en un lujo cada vez más difícil de sostener para muchos hogares, especialmente en regiones como la Patagonia, donde el costo de vida sigue siendo uno de los más altos del país.