El cierre del casino de Esquel destapó algo más grave: denuncian irregularidades y la concesión podría terminar en una nueva licitación
El conflicto en torno al casino de Esquel escaló esta semana con la revelación de una irregularidad que el organismo provincial de control calificó de grave: la empresa Trewelyn S.A., concesionaria del establecimiento, habría cedido su licencia de juego online a una tercera compañía a cambio de ingresos, sin informar ni obtener autorización del Instituto de Asistencia Social. La maniobra, que se habría extendido durante un tiempo indeterminado, derivó en la quita de esa habilitación específica.
El titular de Lotería del Chubut, Ramiro Ibarra, fue quien hizo pública la situación. El funcionario explicó que la empresa contaba con una licencia digital que no explotaba por cuenta propia, pero que habría "alquilado" a otra firma, percibiendo a cambio un canon no declarado ante el regulador. La maniobra fue detectada durante la investigación que se abrió tras el cierre sorpresivo del casino el pasado 25 de marzo.
La licencia principal, vigente hasta 2031, no fue revocada -por ahora
Frente a la versión que circuló entre los trabajadores -y que la propia empresa habría contribuido a instalar- de que la licencia había sido cancelada como causa del cierre, Ibarra fue categórico: la concesión principal del casino de Esquel está vigente y lo seguirá estando hasta 2031. Lo que se revocó fue únicamente la habilitación para el juego online, por la irregularidad detectada.
Sin embargo, el funcionario advirtió que la acumulación de incumplimientos podría llevar a la caducidad de la concesión completa. Entre los antecedentes relevados por Lotería figuran el cierre no autorizado del casino de Trevelin -que data de 2020-, incumplimientos en aportes laborales, el registro de al menos un ingreso de menores a la sala de juego y la falta de respuesta sistemática ante intimaciones formales del organismo provincial.
Cincuenta familias en vilo
El cierre del casino -que se anunció informalmente por WhatsApp, según trascendió- dejó a unos 50 trabajadores sin actividad desde el 25 de marzo. La Secretaría de Trabajo dictó de inmediato una conciliación obligatoria por 15 días, instancia en la que los empleados deben percibir el 100% de sus salarios aunque no estén prestando servicios.
La situación se agravó cuando Trewelyn S.A. comenzó a enviar telegramas de despido aun durante el período de conciliación, ofreciendo indemnizaciones equivalentes al 50% de lo que legalmente correspondería. La empresa se habría amparado en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla la reducción de indemnización en casos de fuerza mayor, argumentando -en contradicción con lo que sostiene Lotería- que la causa del cierre fue la pérdida de la licencia. Para cerrar el cuadro, los representantes de Trewelyn no se presentaron a la audiencia de conciliación convocada para el 31 de marzo en la Delegación Regional Esquel de la Secretaría de Trabajo.
El gobierno interviene, pero las preguntas apuntan también hacia adentro
El caso expone no solo un rosario de irregularidades de Trewelyn, sino también las grietas del sistema de control provincial. Que la empresa haya podido ceder su licencia digital a un tercero sin que Lotería lo advirtiera a tiempo, y que los incumplimientos laborales y el antecedente de Trevelin no hayan derivado en medidas más tempranas, plantea preguntas incómodas para el organismo regulador. El Estado provincial ahora sale a defender a los trabajadores y a amenazar con la caducidad de la licencia, pero buena parte del daño -laboral, institucional- ya estaba hecho antes de que sonara alguna alarma oficial.
El horizonte: licitación en seis meses
Si al vencimiento de la conciliación obligatoria no hay una solución negociada, Lotería del Chubut avanzará con el proceso formal de extinción de la licencia. En ese escenario, la provincia convocaría a una nueva licitación para otorgar la concesión a un nuevo operador, un proceso que insumiría entre cinco y seis meses antes de que la sala pueda volver a abrir. Para los 50 trabajadores que esperan respuestas, ese horizonte es demasiado lejano.