El drama de los padres que no ven a sus hijos: Denuncian una 'fábrica' de falsas denuncias en Rosario y La Plata
La Justicia penal de Santa Fe y Buenos Aires pone la lupa sobre una ONG presidida por un exjuez federal. Los denunciantes alertan sobre una "asociación ilícita" que utilizaba párrafos idénticos en pericias para fundamentar abusos inexistentes
Una grave denuncia penal sacude los cimientos de los tribunales de familia en Rosario y La Plata. Lo que comenzó como el reclamo desesperado de un grupo de padres que no pueden ver a sus hijos hace años, escaló en las últimas horas hasta convertirse en una investigación sobre una presunta red de informes psicológicos apócrifos diseñados para sostener acusaciones falsas de abuso sexual infantil (ASI).
En el ojo de la tormenta se encuentra la Asociación Civil de Altos Estudios en Violencias y Abusos Sexuales (AEVAS), presidida por el polémico exjuez federal Carlos Rozanski. Según la denuncia, a la que accedieron diversos medios nacionales, la organización funcionaría como una "fábrica" de dictámenes que permitían a las madres desvincular totalmente a los padres de la vida de sus hijos.
El "copy-paste" del horror
La abogada Viviana Cosentino, representante de siete padres cuyas causas por abuso fueron archivadas o desestimadas, reveló un dato escalofriante: al comparar los expedientes, detectaron un patrón que se repetía de forma casi industrial.
"Advertimos similitudes extrañas. Hay informes de psicólogas distintas, elaborados con cuatro años de diferencia, donde detectamos exactamente el mismo párrafo", explicó la letrada.
Bajo la técnica denominada "la hora de juego", las profesionales denunciadas -identificadas como P.B.A., G.R.S. y N.V.A.- introducían elementos forzados para simular indicadores de abuso. El objetivo, según la acusación, era "implantar" en la cabeza de niños de 2 o 3 años la idea de un ataque que nunca existió, condicionando su psiquis de por vida.
Una "casa fantasma" y financiamiento público
La investigación en Rosario sumó un tinte cinematográfico cuando móviles de prensa se acercaron al domicilio fiscal de la ONG en el barrio de Echesortu. Lo que debería ser una institución de "altos estudios" financiada por la Universidad Nacional de Rosario (UNR), gremios y concejales, resultó ser una vivienda con fachada descuidada, sin carteles ni actividad visible: una verdadera "casa fantasma".
Por su parte, en La Plata, el abogado penalista Lucas Bianco formalizó otra denuncia para que se revisen los informes presentados en los juzgados locales. Bianco advirtió sobre la "gravedad institucional" de que herramientas diseñadas para proteger a los menores terminen siendo utilizadas para destruir vínculos familiares.
El drama de los padres
El impacto de estas presuntas pericias falsas es devastador. Entre los casos más resonantes se encuentra el de un hombre de 51 años, absuelto en juicio oral, que hoy enfrenta una audiencia clave en la Cámara de Apelaciones: hace casi 8 años que no ve a su hija.
Pese a que la Justicia penal descarta los abusos, la Justicia de familia -basada en estos informes hoy cuestionados- mantiene las prohibiciones de contacto, dejando a los padres en un limbo legal y emocional.
La respuesta de la ONG
Desde AEVAS, emitieron un comunicado expresando su "preocupación" por lo que consideran "ataques difamatorios" contra las profesionales. Según la organización, las denuncias buscan "disciplinar" a quienes trabajan en la protección de las infancias. Sin embargo, el volumen de casos y las coincidencias textuales en las pericias llevaron a la Corte Suprema de Santa Fe a conformar una mesa de trabajo para relevar estadísticas y analizar el accionar de estos peritos.
La fiscal Guillermina Aiello lleva adelante la causa bajo carátulas que incluyen asociación ilícita, corrupción de menores y falso testimonio agravado.
Fuentes mencionadas: Agencia Noticias Argentinas (NA), Cadena 3, Revista Quórum.