Economía

El Estado que Milei dice no querer construyó el gasoducto que sostiene su superávit energético

A tres años de su inauguración, el Gasoducto Perito Moreno (exNéstor Kirchner) que la gestión libertaria tildó de obra innecesaria salvó los números del Ministerio de Economía. El impacto en la balanza energética.

En noviembre de 2023, a días de asumir como ministro de Infraestructura, Guillermo Ferraro dijo que el Gasoducto Néstor Kirchner (ahora renombrado como Gasoducto Perito Moreno) era un contrasentido: que "nadie que paga impuestos usa ese gasoducto". Tres años después, un informe de la Fundación Encuentro documentó que esa obra acumuló 9.122 millones de dólares en ahorro de divisas entre 2023 y 2026, con un retorno de 3,97 veces la inversión inicial.

El ducto de 573 kilómetros que une Vaca Muerta con la provincia de Buenos Aires fue construido por el Estado nacional con una inversión de U$S 2.300 millones más IVA, un componente nacional del 81% y 48.800 puestos de trabajo en obra. Fue inaugurado el 9 de julio de 2023 por el entonces presidente Alberto Fernández y entró en operación plena bajo la gestión Milei, que completó las plantas compresoras pendientes.

"Con una inversión de U$S 2.300 MM (+IVA), el gasoducto generó un ahorro acumulado de USD 9.122 MM en sustitución de importaciones, traccionó 48.800 puestos de trabajo en obra y 12.750 puestos sostenidos en Vaca Muerta hacia 2026", sostiene un informe de la Fundación Encuentro al que tuvo acceso ABCDiario.

El nombre cambia; los números, no

En noviembre de 2024, a un año de gestión, el gobierno oficializó mediante la Resolución 326/2024 de la Secretaría de Energía el cambio de nombre del ducto, que pasó a llamarse Gasoducto Perito Francisco Pascasio Moreno. Javier Milei encuadró la medida como parte de una disputa simbólica más amplia: declaró que el cambio representaba "el primer paso para cambiar la historia" y la necesidad de abandonar el "culto a los políticos que arrastraron al país a la decadencia".

Lo que el nuevo nombre no modificó fue la naturaleza de la obra: financiamiento estatal, ejecución por empresas privadas nacionales y retorno en divisas para el fisco. El comunicado oficial en el Boletín Oficial calificó la obra como una expresión de "valores fundacionales" y señaló que nombrar infraestructura pública en honor a figuras partidarias "desvirtúa los valores básicos que cimentan la Constitución". La resolución no mencionó que esa misma obra fue financiada íntegramente con presupuesto del Estado al que el gobierno libertario dice querer achicar.

La "última obra pública" y la herencia que conviene

En octubre de 2024, al inaugurar la reversión del Gasoducto Norte en Córdoba, el secretario de Coordinación de Energía, Daniel González, catalogó esa obra como "la última" que sería financiada por el Estado Nacional, en línea con el plan de ajuste del gasto público del gobierno de Milei.

La apuesta oficial para la infraestructura futura es el RIGI, el régimen de incentivos a grandes inversiones privadas. Sin embargo, ningún privado estuvo dispuesto a asumir el segundo tramo del gasoducto, que llevaría el gas hasta Santa Fe, con financiamiento propio, a pesar de ser una obra nodal para expandir los negocios de Vaca Muerta.

El contraste entre discurso y evidencia se hace más visible con los datos del informe de Fundación Encuentro. Los 17.000 millones de metros cúbicos inyectados a la red entre 2023 y 2026 sustituyeron cinco categorías de importación: GNL por barco (U$S 3.474 millones), gasoil para CAMMESA (U$S 2.593 millones), gas de Bolivia (U$S 1.344 millones), fuel oil (U$S 870 millones) y energía importada de Brasil y Uruguay (U$S 841 millones).

Vaca Muerta como política de Estado

Desde el sector privado, la lectura es más matizada que el relato oficial. Fuentes de una empresa líder del sector señalaron que "Vaca Muerta está como está porque hubo una política de Estado que se ha mantenido en los últimos tres gobiernos: con Macri, con Alberto y con Milei". Esa continuidad incluye la obra pública estatal como condición de posibilidad del boom exportador que hoy el gobierno libertario presenta como logro propio.

En Vaca Muerta, el empleo asociado al gasoducto creció de forma sostenida: los puestos directos pasaron de 778 en 2023 a 2.770 en 2026, y los indirectos, de 2.045 a 9.980 en el mismo período, según el relevamiento de Fundación Encuentro. El total de 12.750 puestos en 2026 es, también, el resultado acumulado de una infraestructura que el gobierno cuestionó en campaña y que hoy administra como activo estratégico.

En este sentido, Cecilia Garibotti, exsubsecretaria de Planeamiento Energético, sintetizó la paradoja: "El gobierno pasó la campaña de 2023 poniendo trabas, diciendo que no había que terminar las obras y que no iban a pagar los contratos. Festejan logros de una obra que ellos combatieron y que hoy permite el superávit energético".

Esta nota habla de: