Gobierno Nacional

El gobierno presionado desde adentro: renunció el secretario de Discapacidad y continúan las tensiones internas

Alejandro Vilches dimitió a su cargo en medio de fuertes tironeos políticos provocados por el intento oficialista de modificar la ley del área en el presupuesto 2027, una jugada inconsulta que desató cortocircuitos internos y obligó al Ejecutivo a negociar una salida con sus aliados.

Las tensiones dentro del oficialismo escalaron a niveles críticos y derivaron en un nuevo cimbronazo político. Alejandro Vilches presentó este lunes su renuncia indeclinable como secretario nacional de Discapacidad, cargo que había asumido tras la salida de Diego Spagnuolo. En una nota formal dirigida al ministro de Salud, Mario Lugones, el funcionario comunicó su alejamiento invocando "razones estrictamente personales", con pedido de efectivización inmediata.

La dimisión de Vilches se produce a menos de tres semanas de su exposición ante la Comisión de Discapacidad de Diputados, donde defendió la supuesta normalización del área, y ocurre en el epicentro de un fuerte escándalo desatado por la inclusión de polémicos artículos en el proyecto de ley de presupuesto 2027.

El error no forzado que encendió la interna

El trasfondo de la renuncia radica en el intento del Ejecutivo por derogar el corazón de la ley de discapacidad vigente, suprimiendo herramientas clave como el nomenclador y la actualización automática de las prestaciones. Dicha jugada legislativa tomó por completa sorpresa incluso a los integrantes de la mesa política del propio Gobierno, exponiendo fisuras explícitas en el bloque libertario.

Una de las voces más críticas fue la de Patricia Bullrich, quien reconoció públicamente que desconocía las modificaciones a pesar de formar parte de la mesa política, y advirtió sobre la falta de coordinación. "Quedás como un tonto o como que engañás", disparó al calificar el hecho como un "error no forzado" que resiente severamente los vínculos con los aliados parlamentarios.

El revuelo también descolocó al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien negociaba con la oposición dialoguista un esquema alternativo que chocaba de frente con el texto enviado por la Casa Rosada. Tras estos cortocircuitos, la mesa política encabezada por Karina Milei activó reuniones de urgencia para reordenar la estrategia.

Marcha atrás y negociación en marcha

Ante el rechazo generalizado y el costo político interno, el oficialismo debió dar marcha atrás. Los libertarios ya comunicaron a sus socios parlamentarios que los artículos cuestionados del presupuesto serán reemplazados de acuerdo a lo que finalmente se consensue en comisión.

La nueva estrategia oficial buscará reemplazar herramientas excepcionales -como la prórroga de una emergencia- por una legislación de fondo permanente. De esta manera, el Gobierno intentará plasmar en el presupuesto 2027 metas claras, costos, fuentes de financiamiento y mecanismos de control, en un intento por calmar las aguas tras una semana agitada por las disputas de poder y la salida de su funcionario clave.

Fuente: La Nación

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