El Gobierno reformula la SIDE: podrá detener personas y solicitar datos a otros organismos
Un DNU modifica la ley de inteligencia y otorga nuevas facultades al organismo, incluyendo la posibilidad de detener personas en flagrancia, solicitar datos a otros entes estatales y coordinar acciones con fuerzas de seguridad. Buscan modernizar y controlar el sistema.
El Gobierno nacional publicó un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que reestructura el Sistema de Inteligencia Nacional. La medida, firmada por el presidente Javier Milei y todo su gabinete, redefine el rol de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), le otorga nuevas atribuciones y reorganiza varios organismos del área.
Entre las modificaciones clave, la SIDE mantiene el control del sistema pero podrá solicitar información a cualquier organismo estatal, brindar su propia seguridad, y aprehender personas en casos de flagrancia o por requerimiento judicial. El personal deberá dar aviso inmediato a las fuerzas policiales.
Según el Poder Ejecutivo, la reforma "moderniza, ordena y legitima el sistema", lo adapta a amenazas actuales, lo separa de funciones policiales y lo somete a mayores controles.
El decreto crea nuevas agencias: la Agencia Nacional de Contrainteligencia (ANC), que reemplaza a la Agencia de Seguridad Nacional; la Agencia Federal de Ciberinteligencia (AFC), en lugar de la anterior Agencia Federal de Ciberseguridad; y la Inspectoría General de Inteligencia (IGI), que sustituye a la División de Asuntos Internos.
También se crea el Centro Nacional de Ciberseguridad (CNC), un organismo descentralizado bajo la Jefatura de Gabinete, que se encargará de proteger el ciberespacio nacional, infraestructuras críticas y activos digitales del Estado.
La SIDE será responsable de coordinar el esfuerzo estatal en obtención y análisis de inteligencia estratégica. Tendrá funciones vinculadas a terrorismo, análisis geoespacial, gestión criptográfica, y podrá articular con provincias y otros países.
Se consolidan además dos comunidades interinstitucionales: la Comunidad de Inteligencia Nacional (CITN), que articula a organismos de espionaje y seguridad; y la Comunidad Informativa Nacional (CIFN), que incluye ministerios, Migraciones, Aduanas y otros entes con capacidad de generar información estratégica.
La norma también establece que cada organismo podrá implementar su propio sistema de protección ante agresiones, y se habilita a la SIDE a solicitar apoyo técnico o logístico de Fuerzas Armadas, fuerzas federales y policías, sin superponer funciones.
Desde el Ejecutivo afirman que esta reforma busca integrar mejor los subsistemas criminal, militar y financiero, eliminar duplicidades, clarificar funciones y aumentar los controles presupuestarios, legales y técnicos. Insisten en que el sector "produce inteligencia estratégica para la toma de decisiones del Poder Ejecutivo, sin funciones judiciales ni policiales".