El Niño en Jujuy: blindan 84 puntos críticos para evitar desastres por lluvias extremas y sequía
La Dirección Provincial de Recursos Hídricos ejecuta la etapa final de un amplio plan preventivo para mitigar el impacto del fenómeno climático. Mientras se blindan zonas críticas en los Valles, el Ramal y la Quebrada por posibles crecidas repentinas, duplicaron equipos en la Puna para anticiparse a un escenario de escasez hídrica.
Ante la inminencia y el posible impacto del fenómeno de El Niño, la provincia de Jujuy puso en marcha un operativo preventivo de gran escala que abarca obras de mitigación en ríos y quebradas, sumado a la incorporación de tecnología de monitoreo en tiempo real. Los trabajos, coordinados por la Dirección Provincial de Recursos Hídricos, se encuentran en su recta final tras intervenir un total de 84 puntos considerados críticos en todo el territorio.
Obras clave frente a tormentas intensas y crecidas
El ingeniero Edgardo Sosa, titular del área, detalló en declaraciones a medios locales que la provincia ejecuta anualmente un plan operativo entre los meses de marzo y noviembre. Sin embargo, este año las tareas debieron intensificarse de manera notable ante los pronósticos de precipitaciones abundantes concentradas en períodos muy breves.
Actualmente, las labores operativas con maquinaria pesada -que moviliza a unos 22 equipos especializados- se concentran en la Quebrada de los Filtros, para luego trasladarse a la zona de Huasamayo. Previamente, las intervenciones cubrieron sectores sensibles del Ramal, los Valles y gran parte de la Quebrada de Humahuaca.
Entre los principales escenarios de riesgo evaluados por los especialistas figura la zona de Tilcara, donde la confluencia de los caudales de los ríos Huasamayo y Huichaira podría obturar el curso del Río Grande y provocar inundaciones urbanas. Para neutralizar esta amenaza, la ingeniería hidráulica local trabaja en desviar la descarga del Huasamayo hacia un nivel inferior al de Huichaira, evitando así que ambos torrentes potencien sus efectos destructivos. Medidas similares se ejecutaron en el norte provincial y en áreas bajas del Ramal, tales como El Talar y Vinalito.
El plan se ejecuta de manera transversal junto a otros ministerios: mientras Vialidad Provincial enfoca sus recursos en la custodia y reparación de rutas y puentes, el comando de infraestructura unifica esfuerzos para blindar cascos urbanos y cordones productivos. Asimismo, se adaptó el sistema de canales de riego para reducir el caudal habitual y utilizarlos como vías de desborde y escurrimiento pluvial.
Escenario dual: alerta por sequía en la Puna
Mientras las regiones este y central de Jujuy se preparan para afrontar crecidas y desbordes, la realidad climática en la Puna anticipa un panorama diametralmente opuesto. Según indicó Sosa, el impacto de El Niño en esa zona se traducirá en sequías prolongadas.
Para mitigar este riesgo, el organismo duplicó la cantidad de equipos operativos en la región puneña, enfocando los esfuerzos en garantizar reservas y optimizar la infraestructura de recursos hídricos frente a la previsible escasez de agua.
Tecnología de punta para el monitoreo en tiempo real
Como herramienta complementaria de prevención, la provincia implementó un moderno sistema de observación meteorológica en línea. A través de un visor digital, los equipos técnicos consultan de manera horaria los registros de precipitaciones, humedad, presión atmosférica y dirección del viento recabados por estaciones automáticas.
El sistema procesa actualmente los datos aportados por 50 pluviómetros del programa AMATEO y otras estaciones, conformando una red de 70 puntos de observación. No obstante, las proyecciones oficiales apuntan a superar los 100 puntos de control antes de fin de año y duplicar esa cifra a lo largo de 2027, logrando así un seguimiento predictivo capaz de anticipar emergencias tanto en la alta montaña como en los valles y las yungas.